Normativa del Gobierno vasco para que las cocinas sean políticamente correctas

El Decreto sobre nuevas viviendas presentado prevé construir los espacios «aislados» con «perspectiva de género»

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Los tiempos cambian y, por ende, la construcción de nuevas viviendas también lo hacen. En su afán de perpetuar la corrección política que empapa a la sociedad actualmente, el Gobierno vasco ha presentado un Decreto en el que se regula la edificación de nuevos hogares en el País Vasco. El director de Vivienda y Arquitectura del Gobierno vasco, Pablo García Astrain, ha reconocido que cuando se empezó a planificar la nueva normativa se quiso enfocar desde una «perspectiva de género» para garantizar la seguridad de la mujer en el futuro.

Inés Sánchez de Madariaga, asesora de ONU Habitat, habló con el Gobierno vasco para convercerles de que la distribución del inmueble es determinante para lograr una igualdad entre sexos dentro de los hogares, como informa «El Correo». Por ello, en la normativa presentada se ha hecho hincapié en la redistribución de las cocinas que se construyan. Pasarán a tener de un mínimo de 5 metros cuadrados a 7. Entre las recomendaciones se apunta a una mayor cercanía a las salas de estar y comedores e incluso deja la posibilidad de que se incluya en la misma estancia. «La idea en ese caso es que al desaparecer las distancias se mejora la movilidad y la comunicación, la persona que está preparando la comida no se queda aislada», explicó el responsable autonómico. «La idea es que cuando hay más espacio se promueve la relación interpersonal y eso es lo que queremos facilitar», continuó.

El borrador que fue presentado esta semana no hace distinción en los hogares de nueva construcción y todos quedarán sujetos a la normativa cuando sea aprobada. «Las condiciones de habitabilidad y normas de diseño de este Decreto resultan de aplicación a las viviendas y alojamientos dotacionales existentes, que sean objeto de procesos de intervención de rehabilitación y de nueva construcción ubicados en el territorio de la Comunidad Autónoma del País Vasco, así como a los edificios que las albergan, sean de promoción pública o privada, libre o protegida», reza el texto. La polémica está servida, ¿deben los poderes públicos invadir el ámbito privado?

Lo que se busca con este Decreto, dicen los responsables, es que no se discrimine a la mujer dentro del hogar, evitando también espacios que la aíslen así como los llamados «puntos negros» y «ángulos muertos». La argumentación que dan los promotores es que los hombres no entran en la cocina y no ejecutan ciertas tareas domésticas debido a que la cocina es minúscula y la excusa utilizada es que no caben. En este sentido, se ha apuntado al problema de ciertas viviendas actuales en su herencia de tipo burgués. «Responde a un esquema jerárquico y heteropatriarcal heredado del modelo de vivienda burguesa que se generalizó aquí el siglo pasado», explica el responsable.

La normativa también incluye otros puntos a modificar para tratar de evitar las infraviviendas, o las denominadas «colmenas», que han proliferado en ciudades como Barcelona. Teniendo en cuenta el envejecimiento de la población, se trata de construir nuevas viviendas adaptadas. Hay algunas zonas de cada casa que deberán cumplir unos requisitos mínimos de accesibilidad. Los dormitorios también se fijan en un espacio mínimo de 10 metros cuadrados y se apuntará a una construcción que favorezca la eficiencia energética.