«¿Tú no hablas "code"?»

El lenguaje de la programación, como en su día el inglés, se está convirtiendo en una competencia clave para el empleo. Generación Code trata de paliar el retraso que tiene España

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«La tecnología tiene un lenguaje. Se llama "code". Y es una competencia esencial». Con estas palabras presenta Apple su proyecto "Everyone can code" ("Todo el mundo puede programar") para fomentar la programación en una sociedad cada vez más dominada por la tecnología. La de Apple es una de las decenas de iniciativas públicas y privadas que campean en EE.UU. alrededor del impulso del "code". La más extensa es Code.org, que trata de aunar esfuerzos de ambos sectores y que contó en su lanzamiento en 2013 con el apoyo del entonces presidente, Barack Obama.

Generación Code es una plataforma que pretende revertir el retraso que sufre España -y en general el mundo hispanohablante- en este sector. Lo ha puesto en marcha Fran García del Pozo, un ex ejecutivo de márketing de Teléfonica, desde Nueva York. En una cafetería en pleno Wall Street, en el corazón de las decisiones financieras globales, explica las implicaciones sociales y económicas de dejar pasar este tren o subirse a él demasiado tarde: «El mercado demanda este tipo de competencias y el sistema no las da», dice sobre la falta de formación en programación. El problema es que las transformaciones producidas por la tecnología avanzan a una velocidad incontrolada -desde la realidad virtual a las criptodivisas-, la misma con la que se ahonda la brecha de la información: «Cada vez hay más separación entre los creadores de tecnología y los consumidores, entre los que programan y los programados», asegura.

La aspiración de Generación Code no es que todo el mundo, empezando por los estudiantes, se conviertan en programadores, sino que la programación, hablar «code», se convierta en una competencia transversal. «Como fue en su día el inglés», dice García del Pozo, que desde Generación Code trata de agitar la programación desde diversos ámbitos.

En primer lugar, la concienciación sobre la importancia de la programación y del fomento de las vocaciones científico-tecnológicas (con especial hincapié en las mujeres, para paliar la brecha de género en el sector). Aquí hay mucho trabajo por hacer: según un estudio de Everis, el 82% de los padres españoles no saben qué es la programación, y el 75% de los jóvenes tampoco.

El 25% de los niños tienen cuenta en Code.org

Hay avances en el sector público, como en la Comunidad de Madrid, donde se ha empezado a incluir la programación en el currículo escolar, pero lejos de la situación en EE.UU., donde el 25% de los niños tienen una cuenta en Code.org y donde 40 estados ya han cambiado sus políticas para impulsar la programación en los colegios. Por otro lado, Generación Code trabaja con compañías para «crear un nuevo territorio de comunicación, la educación digital», que es la base del modelo de negocio de la plataforma. Han firmado proyectos con empresas como Indra o Acciona.

Por último, está la formación, donde han desarrollado su propia metodología -en colaboración con el MIT-, preparan campamentos de formación para jóvenes este verano y, quizá en el futuro, academias. «Las había de inglés, de informática… Habrá que hacer academias de programación», asegura García del Pozo, que habla con pasión y con urgencia: «No podemos tardar diez años en aplicar esto».