El director general de Tráfico, Pere Navarro - Vídeo: La DGT quiere reducir la velocidad máxima en las secundarias y aumentar los radares (ATLAS)

Navarro aboga por más radares tras el aumento de las muertes en carretera

Agosto de 2018, con 132 muertos, se convierte en el peor desde 2012, al igual que el pasado mes de julio, con 127 víctimas mortales

MadridActualizado:

Un 1% menos de desplazamientos el pasado mes de julio que en el mismo mes de 2017 y un 3% más en agosto, hasta sumar 88,5 millones de viajes de largo recorrido en las carreteras españolas. Apenas hay variación en el volumen global de trayectos que los conductores han realizado este último verano respecto al año pasado, pero en el número de fallecidos, la comparativa es dramática: hubo 127 muertos en julio y 132 en agosto, 34 más que un verano atrás. «Los datos no son buenos», se dolía ayer al dar carpetazo al balance estival el director general de Tráfico, Pere Navarro.

Y, tal y como adelantó ABC, entre la batería de medidas que va a llevar la DGT al Parlamento en la presente legislatura sobresale, además del cambio de algunas sanciones en el carné por puntos, la bajada de los límites de velocidad en carreteras convencionales. Ahora mismo, con un arcén definido de 1,5 metros y un carril por cada sentido, el máximo está en 100 km/h, y es el nivel más alto en la Unión Europea, avaló Navarro. Nuestro país se sitúa en el mismo rasero que Alemania, Irlanda, Polonia, Rumanía y Austria. La mayoría de los países, no obstante, tales como Bélgica, Grecia, Portugal, Luxemburgo o Italia, tienen este listón máximo fijado en 90 km/h.

El espejo francés

Entre los países más restrictivos, está la Francia de Macron (que acaba de bajarlo, el pasado 1 de julio y que podría ser el espejo en que se mire España), Finlandia o Dinamarca, que lo han establecido en 80 km/h. Sin especificar, en España la DGT prepara la bajada en 10 km/h en las carreteras, dependiendo de su configuración y características: las de 100 km/h bajarán a 90 y las de 90 a 80.

La red de vías convencionales supone el 91% de todo el kilometraje de asfalto (150.000 de los 167.000 kilómetros) que se extiende por el país. Pero solo el 45% del tráfico rodado circula por ellas. Tras un verano negro, el peor desde 2012, año en el que hubo 260 muertos, Tráfico considera que ha llegado el momento de aplicar la medida restrictiva en este tipo de vías y se aferra a un dato: 198 de los 259 fallecidos perdieron la vida en carreteras secundarias. Suponen más del 76% del total.

Asimismo, en el balance estival se da cuenta de que 904 personas heridas continúan hospitalizadas. Para Navarro, la velocidad inadecuada o excesiva es la causante, sobre todo, de la gravedad en las lesiones cuando se produce un siniestro en carretera. Ha habido 236 accidentes con resultado de muerte este verano.

Por comunidades, las que han tenido aumento del número de fallecidos han sido la Comunidad Valenciana (13), Galicia (11), Aragón y Castilla y León (7), Canarias (6), Cataluña, Navarra y País Vasco (3) y Murcia (1). Andalucía, Asturias, Baleares, Cantabria, Castilla-La Mancha, Extremadura, Madrid y La Rioja presentan descensos.

Refuerzo de controles

El responsable de Tráfico fue más preciso en otro aspecto: aboga por incrementar la plantilla de guardias civiles que refuerce la vigilancia en las carreteras del país (se incorporan 250 este mes de septiembre) y por la colocación de más radares. El director general expuso que en España hay ahora mismo 905 radares (entre fijos, móviles y de tramo), frente a Francia, con 3.953; y Reino Unido, que tiene una cifra récord de 7.200. En Países Bajos, con mucha menos extensión de kilómetros en su red viaria, hay 852 cinemómetros.

Claro que Navarro obvió dos datos que harían redonda esa comparativa: la diferencia de conductores (en Francia hay más de 40 millones de conductores, frente a los 26 millones de España); y de kilómetros de vía para controlar. «Se da la paradoja de que fue precisamente Navarro quien legalizó los detectores de radares, un extremo que María Seguí, su sucesora en el cargo, anuló», comentan a ABC portavoces de asociaciones de conductores críticos con esta medida.

Navarro introdujo ayer en rueda de prensa un debate añadido: el del diseño de las carreteras. Con un símil que pareció por momentos futbolístico, adujo que en la mayoría de países la confección de vías secundarias es de 2+1 (un carril por sentido, y uno de aceleración).

«Nos da miedo la sanción»

Asociaciones de víctimas, automovilistas y conductores vulnerables se pronunciaron de manera dispar sobre las medidas adelantadas por Navarro, a pesar de que el director de Tráfico no dio fechas para su concreción y solo dijo que «están en la agenda». En opinión de Ana Novella, presidenta de Stop Accidentes, algunas de estas medidas son «bienvenidas», como el incremento de guardias civiles en las carreteras. «Nos da más miedo la sanción y represión que perder la vida», dijo a la agencia Ep Novella.

Por su parte, el presidente de la Asociación de víctimas DIA, Francisco Canes, prefiere «restringir al máximo la circulación» por las carreteras convencionales, liberalizar los peajes y revisar los adelantamientos en zonas peligrosas. Con respecto a los radares, Canes se mostró partidario de que las sanciones sean «progresivas».

Desde la Coordinadora en Defensa de la Bicicleta (ConBici), su portavoz, Manuel Martín, celebró que la DGT persiga la velocidad en las vías convencionales, debido a que es en estas carreteras donde se producen más accidentes y por donde circulan más ciclistas. El colectivo está a favor de rebajar el límite a 30 km/h en calles urbanas de un único sentido y carril. Algunos expertos en seguridad vial reclamaron ayer la creación de una Secretaría de Estado de Movilidad.