Decenas de miles de alumnos sudafricanos no disponen de inodoros adecuados en sus escuelas.
Decenas de miles de alumnos sudafricanos no disponen de inodoros adecuados en sus escuelas. - Alba Amorós
África

La muerte de una niña en la letrina del colegio empuja a Sudáfrica a renovar sus instalaciones

Más de 4.500 escuelas en todo el país tienen letrinas u otras instalaciones sanitarias inapropiadas

Corresponsal en JohannesburgoActualizado:

Una de cada cinco escuelas sudafricanas tienen sanitarios con letrinas de pozo, o lo que es lo mismo más de 4.500 de los casi 25.000 colegios que hay en Sudáfrica dispone de instalaciones sanitarias deficientes. A pesar de que el acceso a un saneamiento adecuado es un derecho humano básico recogido en la constitución del país, muchos alumnos no tienen más remedio que usar letrinas de pozo que, en su mayoría, están hechos de metal barato y de mala calidad. Este tipo de inodoros están clasificados como saneamiento básico, sin embargo la realidad es que ni son higiénicos ni mucho menos seguros, especialmente para los más pequeños.

En marzo de este año una niña de cinco años se ahogó tras caer a una letrina de este tipo ubicada en el Colegio de Primaria Luna, en Bizana, en la provincia rural de Eastern Cape (lugar de nacimiento de Winnie Madikizela-Mandela y Oliver Tambo). El cuerpo de la pequeña Lumka Mkhethwa fue encontrado por los perros rastreadores en el fondo de un inodoro lleno de heces. Su muerte indignó a la sociedad como ya lo hiciera la del joven Michael Komape en 2014. El pequeño, también de 5 años, se cayó y murió en una letrina en la escuela de primaria Mahlodumela en Limpopo. La familia de Komape está inmersa en una batalla legal contra el departamento de educación de dicha provincia por negligencia y pide 3 millones de rands (unos 180.00 euros) por daños y perjuicios. A estas dos trágicas muertes hay que sumar la de otro pequeño de 3 años, que se ahogó después de precipitarse por la letrina de casa de su tía el pasado mes de julio en Limpopo.

Esfuerzo colectivo

Tras la muerte de Lumka, el presidente Cyril Ramaphosa pidió que se eliminaran todas las letrinas de pozo de las escuelas sudafricanas para finales de 2018 y encargó a la Ministra de Educación Básica, Angie Motshekga, que realizara una auditoría en los centros educativos con estructuras inseguras.

Por su parte, la organización Educación equitativa acudió a los tribunales para presionar a la ministra para que reemplazase todas las escuelas inseguras del país, algo se aprobó en 2013 y que tenía como fecha límite noviembre de 2016. El departamento de educación no cumplió con este cometido y, a día de hoy, en Eastern Cape hay 61 escuelas sin ningún tipo de inodoros y 1.585 centros solo disponen de letrinas de pozo; además 171 colegios no tienen agua corriente y 569 escuelas no disponen de electricidad. KwaZulu-Natal y Limpopo son las otras provincias que presentan más deficiencias sanitarias en los centros educativos.

Dos meses después de la fecha límite inicial del Departamento de Educación Básica (DEB) para elaborar un plan de emergencia en relación a la inseguridad en las escuelas, el presidente Ramaphosa anunció el martes el lanzamiento de la iniciativa de Saneamiento Adecuado para la Educación (Safe). El gobierno ha recaudado más de 100 millones de rands (unos 6 millones de euros) para reemplazar todas las letrinas de los centros educativos, una cifra muy por debajo de los 7.800 millones de rands (unos 480 millones de euros) que el departamento de educación estima que costará dicho proyecto. Por ello, el jefe del ejecutivo pidió una «acción colectiva», que espera contar con el apoyo del sector privado, para garantizar que esta iniciativa se haga realidad : «Estamos aquí para pedirle que forme parte de una iniciativa social para garantizar que todas las escuelas del país cuenten con instalaciones sanitarias seguras y adecuadas», dijo el presidente. La nueva fecha límite propuesta por Cyril Rampaphosa para lograr este objetivo es el año 2020.

Esta iniciativa, que cuenta con el apoyo de la Presidencia, la Fundación Nelson Mandela y Unicef entre otras, está destinada a salvar vidas y a restaurar la dignidad de decenas de miles de niños sudafricanos.

Legado del Apartheid

A la hora de señalar culpables de esta situación, algunos analistas apuntan a que es parte del legado del apartheid debido a que el gobierno de la minoría blanca no asignó los recursos necesarios para desarrollar escuelas para los más pobres, que eran mayoritariamente negros. Por su parte, los gobiernos demócratas que le siguieron también han fallado en su deber de mantener en buen estado la infraestructura existente y de hacer que se cumplan las normas básicas de saneamiento.

Veinticuatro años después de que se celebraran las primeras elecciones democráticas, se han logrado algunos hitos muy importantes, pero a menudo estos se han visto afectados por la continua marginación de grandes segmentos de la sociedad sudafricana, que viven sin las necesidades básicas necesarias. Se estima que el 27% de los sudafricanos no tienen acceso ni siquiera al saneamiento básico, según denuncia la organización benéfica Water Aid.