Esther Lago

Muere Esther Lago, cerebro en la sombra de la red de su marido, Laureano Oubiña

Esther Lago, uno de los símbolos del narcotráfico gallego y a la que policialmente se consideraba el cerebro en la sombra de la organización de tráfico de hachís cuya cabeza más visible es su marido, Laureano Oubiña, murió en la madrugada de ayer como consecuencia de un accidente de tráfico ocurrido en la localidad pontevedresa de Cambados.

MADRID/PONTEVEDRA. P. Muñoz, ABC
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Esta mujer, que fue condenada en la «operación Nécora» por blanqueo de dinero, tenía un papel clave en el grupo tanto en la planificación de las acciones que ejecutaba su marido como, sobre todo, en el manejo del entramado financiero que había puesto en marcha para blanquear el dinero de la droga. Suya fue, según fuentes policiales, la idea de crear una serie de empresas, en su mayoría entre 1986 y 1987. Entre ellas destacan Comercial OULA S.A., dedicada a la compraventa de terrenos; Asinsa (Arosa de Suministros Industriales y Navales S.A.) y Albariño de Baión S.A., dedicada a la producción y envasado de vino.

Esas sociedades, que manejaron decenas de miles de millones de pesetas, estaban supuestamente vinculadas a sociedades instrumentales dirigidas por testaferros, llegando a formar un entramado de 24 empresas situadas en España, Portugal, Gibraltar, Holanda y Panamá. El emblemático Pazo de Bayón fue adquirido a un Banco por 225 millones.

El suceso se produjo sobre las dos y media de la madrugada cuando, por causas que se desconocen, el potente todoterreno que conducía la mujer se estrelló contra una casa de Cambados. El propietario explicó que, de repente, oyó un golpe seco en su vivienda y precisó que antes no se había oído un ruido de frenada. Este hombre y otros familiares fueron los primeros que socorrieron a Lago, quien perdió el conocimiento de inmediato. Además, alertaron a los equipos de socorro. Una ambulancia acudió al lugar y trasladó a la víctima al Complejo Hospitalario de Pontevedra. Sin embargo, en el trayecto sufrió una parada cardiorrespiratoria, de la que no pudo recuperarse.

Las primeras hipótesis apuntan a que Esther Lago, que se dirigía a recoger a una de sus hijas a una fiesta de carnaval, pudo quedarse dormida al volante o bien tener algún despiste. El lugar donde ocurrió el suceso, en la comarcal 550, es un tramo recto y, aunque era de noche, las condiciones meteorológicas no dificultaban especialmente la conducción.

PERMISO A OUBIÑA

Esther Lago estaba casada en segundas nupcias con Oubiña, alias «el Pajarito», que cumple condena en la cárcel y al que la Audiencia Nacional ha concedido un permiso especial para que pueda asistir al velatorio y posterior entierro de su mujer. Ésta se encontraba en libertad bajo fianza desde su detención en octubre de 1999, junto a su hijo David, fruto de un anterior matrimonio, en la «Operación Ocaso».

Lago ejercía, según fuentes policiales, la función de cerebro financiero del grupo de su marido, pues diseñaba las operaciones de blanqueo e, incluso, calibraba los riesgos que entrañaban las distintas operaciones.