César Alonso de los Ríos ha fallecido a los 82 años - Gonzalo Cruz

Muere César Alonso de los Ríos, periodista y escritor

Colaborador durante años en ABC, fue un autor prolífico y un hombre de extensa cultura

MadridActualizado:

César Alonso de los Ríos, periodista y escritor, ha fallecido esta noche a los 82 años en el Hospital Puerta de Hierro de Madrid. Autor prolífico y hombre de extensa cultura, publicó numerosos artículos en ABC, haciendo gala siempre de una erudición y un conocimiento superiores a la media. Especialmente conocidas son sus «Conversaciones con Miguel Delibes» publicadas en 1971.

Nacido en Osorno (Palencia) en 1936, en los años 80 se afilió al PSOE, aunque pronto se mostró muy crítico con el socialismo, hasta el punto de simpatizar con algunos postulados de José María Aznar, especialmente en materia autonómica. De hecho, en uno de sus artículos en ABC, hace ahora seis años, se atrevió a aventurar que «si el unitarismo fue clave en el deterioro del franquismo, la negación de la unidad está siéndolo para el régimen actual».

Como escritor, también tuvo mucho éxito su obra «La verdad sobre Tierno Galván» (Anaya/Mario Muchnik, 1997), una biografía muy crítica del que fuera alcalde de Madrid.

«Mis primeras sospechas sobre la figura mítica de Enrique Tierno venían de lejos: de unas largas entrevistas en las que me habían inquietado ciertos silencios y algunas contradicciones que yo quise achacar a reservas políticas», escribió en el diario El Mundo. «Pero fueron mis viajes a los lugares en los que, según él, había pasado su infancia y algunos periodos en la posguerra, cuando tuve las primeras pruebas de sus invenciones. En cuanto comencé a contrastar testimonios personales y a frecuentar archivos se me vino abajo el falso edificio construido por el Profesor: desde el hermoso escenario rural con casas labradoras a los pisos de mediana burguesía ilustrada, una vez trasterrada la familia a la capital».

César Alonso de los Ríos se mostró siempre como un español sin complejos. Por eso, aunque siempre estuvo más próximo a la izquierda política, afeó vivamente «aquella estupidez de decir Estado por el término España», tan habitual entre algunos progresistas.

«La gente se negaba a decir España en aquellos años. Era como algo facha, como llevar la banderita de España en el relojito. Y yo no he variado en ese sentido. Dije España y digo España», comentaba en 2004 a este periódico. «La izquierda sigue en buena medida sin entender el concepto nacional –añadía entonces–. Antonio Machado se da cuenta en plena guerra de que el concepto patria es aglutinador y solidario. Pero la izquierda carga su derrota sobre la idea de España. Aquello supuso una doble derrota para la izquierda: la propia de la guerra y la que se impone al despreciar ese concepto».

En el recuerdo quedará su independencia de criterio y muchos artículos que todavía hoy siguen vigentes.