Monseñor Asenjo dice sobre el «mal de las vacas locas» que la naturaleza ha pasado factura, al ir en contra de sus leyes

Madrid. Ep
Actualizado:

El obispo portavoz de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan JoséAsenjo, entiende que en el caso de la enfermedad de las "vacas locas"la naturaleza ha pasado factura, ya que no se puede ir contra susleyes. 

Poco después de terminar la reunión de la Comisión Permanente delEpiscopado, monseñor Asenjo declaró: "Dios cuando crea el hombre leencomienda el dominio de la creación, para que, a traves de sutrabajo y su industria, el hombre desarrolle y edifique la obra de lacreación. De ahí la enorme dignidad de la ciencia, el trabajo y latécnica". 

Recordó que el progreso técnico tiene sus leyes, que no pueden iren contra la naturaleza, porque, de lo contrario, la naturaleza anteso después termina pasando factura. Si a unos animales que sonherbívoros se les alimenta con harinas animales puede ocurrir lo queha ocurrido". 

En opinión de monseñor Asenjo, el progreso debe atenerse a lasnormas de la naturaleza eterna, a la ley natural que es unaparticipación de la ley eterna y a las leyes morales. "No puede haberciencia sin conciencia", manifestó.

La píldora

Durante la reunión informativa, el obispo portavoz Asenjo expresósu respeto ante las manifestaciones realizadas por el obispo deSegorbe-Castellón y presidente de la Subcomisión de Familia y Defensade la Vida de la Conferencia Episcopal, monseñor Juan Antonio ReigPla, quien ha manifestado que las monjas pueden tomar píldorasanovulatorias si se ven en peligro de ser violadas. 

El portavoz episcopal recordó que hace treinta años, con ocasiónde la Guerra del Congo, la Santa Sede autorizó a tomar píldorasanovulatorias a monjas que estaban en peligro inminente de servioladas. Argumentó la Santa Sede que esta praxis era conforme con lamoral cristiana. 

Según Asenjo, esta praxis se puede trasladar a otras mujeres, enel caso de que "se encuentren en peligro cierto e inmimente de servioladas. Esto es válido cuando se produce un peligro inminente, noaleatorio".