Dos jóvenes fuman cachimba en un establecimiento
Dos jóvenes fuman cachimba en un establecimiento - Maya Balanya

La moda adulta de la cachimba se extiende entre los adolescentes

Aunque la venta a menores está prohibida, los jóvenes conforman la franja de edad en la que más habitual es su consumo

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El consumo de cachimba, relacionado directamente con el mundo del ocio, ha adquirido gran popularidad en los últimos años debido, en parte, a que las pipas de agua se perciben como menos nocivas que el tabaco tradicional para fumar. Las también conocidas como shishas son un mercado en auge en nuestro país, potenciado por teterías y discotecas que entre sus consumiciones ofrecen cachimbas.

Santiago Terrazas es el responsable de un local madrileño, Shisha’s Lounge, en el que, desde hace cinco años, ofrecen este tipo de pipas. El responsable explica que aunque está de moda entre los jóvenes, también tiene clientes de todas las edades. «Puede venir un grupo de señores de 60 años a pedir una cachimba para después sentarse todos a su alrededor a hablar, como si fuera la pipa de la paz», ríe Santiago.

Sara Gimeno, trabajadora de Hispacachimba, una tienda especializada en la venta de pipas de agua, cuenta que, aunque se hacen pedidos por toda España, es en las ciudades donde hay más demanda. Asimismo, señala la importancia de las discotecas y los locales en el mercado.

Ocio nocturno

La pipa de agua se ha convertido en un habitual en la oferta del ocio nocturno. Por ello, no solo hay locales especializados en la venta de materiales para el consumo de cachimbas, sino que también han nacido empresas de catering que ofrecen pipas de agua en fiestas y eventos como bodas.

Solo los estancos, dónde también se venden shishas –explica Sara Gimeno, «de materiales y modelos más simples »– tienen a disposición de los clientes tabaco para las pipas de agua. En los establecimientos especializados no pueden vender tabaco, por lo que ofertan diferentes hierbas de sabores que no contienen nicotina.

Santiago Terrazas comenta que en su local tampoco se ofrecen cachimbas con nicotina, pero aun así «tan solo las ponen a disposición de los mayores de edad». Aunque sea una hierba sin nicotina, está prohibida la venta, tanto de esta como de cachimbas a los menores. Aun con estas restricciones, el consumo está más extendido entre los sectores más jóvenes de la población.

Entre los jóvenes

El último Eurobarómetro sobre actitudes de los europeos frente al tabaco y los cigarrillos electrónicos, publicado en 2017, reflejó que al menos uno de cada tres europeos de entre 15 y 24 años ha fumado en pipa de agua en alguna ocasión. La mayoría de estos jóvenes consumen cachimba cuando salen de fiesta o están con sus amigos.

Miriam, una joven de 23 años, cuenta que empezó a fumar en pipa de agua a los 16 años porque «prefería eso a fumar cigarrillos». Aunque ha conservado el hábito, asegura que tan solo fuma «cuando sale de fiesta o en alguna ocasión especial». Virginia también tiene 23 años y empezó a fumar en pipa de agua con 14. «Íbamos por la tarde al parque y llevábamos la cachimba y unos batidos», recuerda la joven. Ahora, que es fumadora de tabaco tradicional, cuenta que solo prueba la cachimba cuando sale de fiesta ya que se ha convertido «en algo social».