Vídeo: Detenido un Míster Universo por trafico de anabolizantes

«Míster universo» se gastaba 1.000 euros al mes para pincharse anabolizantes

La Policía acaba con una red que fabricaba 62 carísimos tipos de medicamentos ilegales

MADRIDActualizado:

Manuel Manchado es músculos y dinero. Antes fue «míster universo» (2003), un título americano en el mundo de los «mazados» que da imagen y prestigio, y después pasó a regentar su propio gimnasio en Leganés (Madrid) donde surtía de todo tipo de anabolizantes a muchos deportistas, según la Policía. Ahora Manchado y uno de sus socios -que tenía un laboratorio ilegal en Valencia- están en prisión, acusados de delitos contra la salud pública y organización criminal. Junto a ellos fueron detenidos otros 27 individuos que quedaron en libertad. Cada uno desempeñaba un papel en la red, según detallaron ayer los responsables de la Sección de Consumo, Medioambiente y Dopaje en el Deporte de la Policía.

Manchado fue detenido hace una década por la Guardia Civil por distribuir anabolizantes junto a otras seis personas. En 2008 la Audiencia Nacional lo condenó a dos años de cárcel pero no llegó a ingresar en prisión. «Eso le dio alas y ha ido a más», explican los investigadores que han bautizado el servicio como operación «Reaparecer». «Si gastaba 1.000 euros al mes en las sustancias que se metía él, al traficar con ellas se las pagaban los demás. Esto es algo típico en ese mundo, el menudeo para mantenerse porque acaba siendo una afición peligrosísima y muy cara».

Manchado se asoció con una red internacional que fabricaba expresamente este tipo de sustancias ilegales para su distribución en Holanda, Portugal, Polonia y Marruecos. La materia prima, el principio activo, lo compraban en China donde habían logrado estrechar relaciones con proveedores y lo recibían en paquetes postales declarando otro contenido: por ejemplo paquetes de un kilo de hormona del crecimiento que luego vendían por 600 euros una cajita (con no más de un cinco por ciento de ese principio activo). «Era un uso desviado, no terapéutico, la parte colateral del medicamento y que entraña un enorme peligro. Quien se pincha (hasta quince veces al día algunos) desconoce los efectos», aclaran los investigadores, que intervinieron también 7 litros de testosterona líquida.

La Policía ha desmantelado tres laboratorios clandestinos, dos en Madrid y uno en Valencia, donde se elaboraban hasta 62 tipos de medicamentos ilegales, sin ningún tipo de control. En los registros se han encontrado más de cinco millones de dosis, valoradas en unos cincuenta millones de euros, pero además se han hallado numerosas drogas: 42.500 dosis de MDMA, 3.500 dosis de LSD, 5.000 gramos de cristal, 500 gramos de ketamina, 9.000 gramos de speed y distintas cantidades de cocaína, heroína, hachís y marihuana. «Nos sorprendió», admiten los agentes a ABC, «si bien ya hemos detectado que este tipo de organizaciones van alternando para diversificar los ingresos».

Manchado y sus socios no eran un grupo de culturistas que se pasan sustancias ilegales. El antiguo «míster», con una legión de fieles en su gimnasio, solo mantenía contactos personales con sus socios. Se le ha visto conduciendo hasta Valencia para tomar allí un vuelo con destino a Holanda, reunirse con su socio y volver el mismo día. Exactamente igual que si tenía que ver a su colega portugués, aunque para citarse con este hacía el viaje en furgoneta.

Los 29 detenidos realizaban labores específicas, estancas: había tres dirigentes, un grupo de correos (los que reciben la materia prima), los que elaboran la sustancia, los que la distribuyen en los gimnasios y los que cargan las furgonetas y llevan las sustancias al destino. Las dosis finales de anabolizantes se distribuían en su mayor parte (un 80 por ciento) en Holanda y el resto en gimnasios de la Comunidad de Madrid. Ahora la Policía se afana en el análisis patrimonial.