Los cinco amigos sevillanos que presuntamente violaron a una joven madrileña durante los Sanfermines 2016

«Espero que esto acabe cuanto antes», la última palabra de «La Manada»

Los cinco acusados han hecho uso de su turno de última palabra en el juicio para reiterar su inocencia

PABLO OJER
Actualizado:

Después de once sesiones distribuidas en más de dos semanas de juicio a «La Manada», a las 15:35 horas de este martes, el presidente del tribunal de la Sala Segunda de la Audiencia de Navarra, José Francisco Cobo, ha concedido el derecho a la última palabra a los cinco acusados de la presunta violación grupal sufrida por una joven madrileña en los Sanfermines de 2016.

Y los cinco acusados de «La Manada» se han levantado y se han acercado al micrófono para ejercer su derecho. Los cinco, bien aleccionados, han empleado la misma fórmula: «Me declaro inocente y confío en la Justicia de esta sala», han ido afirmando uno por uno. Tan sólo Ángel Boza se ha extendido un poco más para expresar que «espero que esto acabe cuanto antes». También AMG, el guardia civil, ha cambiado la fórmula para expresar que «me arrepiento del hurto (del móvil) y pido perdón». El resto de la fórmula ha sido la misma.

Los cinco acusados han permanecido en la sala toda la última sesión, igual que el resto del juicio. Aspecto cuidado, con barba de tres días en todos los casos salvo AMG que presentaba una barba más poblada y Jesús Escudero que presentaba una perilla mal cuidada diferían del resto.

Han permanecido en completo silencio durante las intervenciones del abogado de tres de ellos, Agustín Martínez Becerra, y el de AMG, Jesús Pérez. Tan sólo en la primera intervención a dos de ellos, Boza y Escudero, se les ha escapado una lágrima, según Atlas, cuando Martínez Becerra hacía alusión a que « no son modelo de nada, pero son buenos hijos».

En la última intervención, la del abogado Manuel Canales, Prenda y AMG han intercambiado varios comentarios, siempre tapándose la boca para que no se les pudiera leer los labios y para no molestar al tribunal.

El resto de la sesión se han mostrado serios pero relajados, atentos a las palabras de los abogados, aunque de vez en cuando observaban a los periodistas que seguían el juicio. Incluso, sobre todo Boza y Prenda, aguantaban la mirada. Pero sin mostrar expresión alguna, ni para bien ni para mal.