Rober Solsona

Los hogares en riesgo de pobreza disminuyen por primera vez en cuatro años

Las familias con hijos a cargo tienen la tasa de vulnerabilidad más alta

MadridActualizado:

Salo y Eusebio tienen dos hijos y pertenecen a ese 21,6% de la población española que vive con menos de 1.491 euros al mes, el umbral de riesgo de pobreza fijado ayer por la Encuesta de Condiciones de Vida del Instituto Nacional de Estadística (INE) de acuerdo a los ingresos de los hogares en 2016.

Salo tiene 55 años y cobra 1.000 euros del paro, aunque acaba de conseguir un contrato temporal de tres meses para trabajar como celadora en un hospital. Su marido, jardinero de profesión, es un parado de larga duración con un subsidido de 430 euros. Sus hijos de 19 y 17 años están estudiando y dependen todavía de la economía familiar. «Llega el verano pero no pensamos en ir de vacaciones. El pescado lo compramos congelado y comemos poca carne», comenta Salo.

Esta familia residente en Moraleja, Extremadura —la comunidad con la tasa de pobreza más alta de España (44,3%)— lleva tres años sin encender la calefacción en invierno. «Me acuesto por las noches y pienso que mañana será mejor», asegura esta mujer, cuya mayor preocupación es no poder hacese cargo del estudio de sus dos hijos.

La situación de esta familia extremeña se repite en el 21,6% de los hogares españoles. La tasa de población en riesgo de exclusión es todavía mayor si se toma en cuenta el indicador Arope (At Risk of Powerty or Social Exclusion), el baremo que utiliza la Unión Europea (UE). Según esta forma de medición, el riesgo de exclusión se extendió en 2016 en España al 26,6% de la población. La tasa es mayor porque el indicador Arope tiene en cuenta, además de la renta, otras variables, como los niveles de empleo de los distintos miembros de la familia o la capacidad de los hogares para afrontar determinados gastos, como el alquiler de una vivienda o la calefacción en invierno.

Pese a que este porcentaje sigue siendo muy elevado, bajó un 1,3% con respecto al año anterior. «No podemos decir que la recuperación está llegando a las familias con mayores dificultades, pero por primera vez en cuatro años se ha producido una reducción considerable en la tasa de pobreza aunque seguimos muy lejos de la situación previa a la crisis en el que este índice estaba en el 19,8%», explicó este jueves a ABC Raúl Flores, coordinador del Equipo de Estudios de Cáritas Española.

En general, la encuesta del Instituto Nacional de Estadística revela una disminución de las dificultades económicas de los hogares. Baja el número de familias que no llega a fin de mes o que retrasan los pagos habituales de su vivienda, como el alquiler o los recibos. Pese a la mejoría, tres de cada diez no pueden irse de vacaciones una semana al año o no tienen capacidad para afrontar gastos imprevistos.

Según el indicador europeo Arope, la infancia sigue siendo el segmento más vulnerable de toda la población, con un 31% de menores de 16 años en riesgo de pobreza. De hecho las tasas de exclusión más altas se dan entre los hogares con menores a cargo (24,1%) frente al 16,3% de las parejas sin hijos. «Esto demuestra que las familias están bastante descuidadas política y económicamente y que es necesario un compromiso sólido para romper el binomio hijos-pobreza», aseguró el presidente del Foro Español de la Familia (FEF), Ignacio García-Juliá.

Cataluña, empeora

La precariedad aumenta además entre los mayores de 65 años, al pasar del 14,4 al 16,6%. Sin embargo los expertos aclaran que la situación de estas personas «no ha empeorado». «Los mayores de 65 años cobran las mismas pensiones pero como ha subido la renta media quedan por debajo del umbral de pobreza. Las familias con hijos son las que más han sufrido», comenta Flores.

La pobreza no afecta a todas las comunidades autónomas por igual. Teniendo en cuenta el indicador europeo Arope, Extremadura es la comunidad en la que más aumentó el riesgo de exclusión (un 8,5% en apenas un año), seguida de Baleares, Cataluña y Comunidad Valenciana. Por contra, Navarra es la comunidad donde la población está menos afectada por las estrecheces económicas (13,5%).