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Los médicos alemanes piden una asignatura de Salud en la escuela primaria

Una materia relacionada con la alimentación sana, los hábitos de salud y la prevención de enfermedades en las que el comportamiento humano es imprescindible

BerlínActualizado:

Los menús de restaurantes de comida rápida no son buenos para la salud. El sedentarismo enganchados a los dispositivos móviles tampoco es bueno. Una exposición prolongada al sol o el paso de las horas sin hidratar el cuerpo con líquidos puede causar daños inmediatos. Pero todo esto los niños no lo saben. «Al contrario, están sometidos a intensas campañas de publicidad que mantienen mensajes completamente perjudiciales para la salud, que promueven consumos y hábitos dañinos», advierte el presidente de la Cámara de Profesionales Médicos de Alemania,klaus Reinhardt. Por eso defiende que hay que preparar a los niños para que puedan defenderse de esos mensajes y considera que el mejor lugar para hacerlo es la escuela. Si en el cole se aprende a cuidar el material escolar y el mobiliario público, si se aprende a cuidar la biodiversidad y el medio ambiente, ¿por qué no se aprende a cuidar de la propia salud?

Reinhardt reflexiona sobre la importancia y dimensión que adquiere la prevención en materia de salud pública, gastos sanitarios y calidad de vida. Recuerda que en Alemania fue aprobada en 2015 una Ley de Prevención en materia de Sanidad, «pero poco ha cambiado desde entonces», lamenta. Esa ley debe ser, en su opinión convenientemente desarrollada contando con la opinión y experiencia de los médicos en activo y debe alcanzar áreas ajenas en teoría al Sistema Sanitario pero que son donde la prevención se lleva a cabo, como la familia y la escuela. «La promoción de la salud debe convertirse en una asignatura escolar, e incluso en la escuela primaria», ha defendido en una entrevista publicada por el diario Osnabrücker Zeitung. Esa asignatura, explica, comprendería materias relacionadas con alimentación sana y dieta equilibrada, hábitos de salud y prevención de enfermedades en las que el comportamiento humano tiene mucho que decir. «Es necesario que entiendan desde muy temprano que la comida chatarra y rápida hace gordo y enfermo», indica, «tenemos que decir eso a los jóvenes, y preferiblemente en la escuela o en el jardín de infancia».

«En secundario algunos colegios ofrecen la optativa de Alimentación y es muy demandada. Los alumnos adquieren cursando esa asignatura habilidades y competencias para alimentarse de forma más sana y prevenir enfermedades, desde cómo seleccionar y obtener los alimentos hasta cómo cocinarlos, pero no estoy segura de que se pueda establecer una asignatura expresamente en primaria, porque no pueden eliminarse otras asignaturas ya presentes ni aumentar el número de horas lectivas para niños de tan corta edad», dice al respecto Bettina Weiss, presidenta de una asociación de padres de Berlín. «A mí me gusta mucho, es rico y es bueno», dice Larisa, alumna de cuarto curso de primaria, cuando le preguntan por una conocidísima cadena de hamburgueserías cuya ingesta, en opinión de médicos como Reinhardt, no ayuda en absoluto a mantenerse sano. «Porque lo he visto en la televisión, en los anuncios, ahí se ve que es muy divertido comer eso», vuelve a responder Larisa cuando le preguntan por qué sabe que esa comida rápida es sana.

Reinhardt lleva en la presidencia de esta organización de médicos alemanes desde el mes de mayo y pretender dar un giro renovado a su participación en la vida pública. Su visión de la medicina comprende una serie de labores comunicativas que tradicionalmente no han venido siendo asociadas con la labor de los médicos, pero que desde su punto de vista son imprescindibles.«Los médicos del distrito podrían impartir la asignatura de salud en los colegios, involucrarse en esa enseñanza. Los ministros de Cultura y Salud de los Bundesländer deberían poner en marcha urgentemente una acción concertada. La Asociación Médica Alemana estaría dispuesta a trabajar en tales proyectos y a medio y largo plazo eso redundaría en mejoras en todo el sistema sanitario», argumenta. Produce beneficios hasta después de 10, 20 o 30 años. «Esto, por supuesto, frena la motivación de la política para actuar de inmediato», critica, pero se muestra esperanzado y cree que las nuevas tecnologías nos ayudarán en un futurono muy lejano a estar en comunicación con nuestros médicos fuera de las consultas, de forma más cotidiana y continuada, y que eso nos ayudará a mantenernos más sanos.