Un nicab es un velo que cubre el rostro y se usa por algunas musulmanas como parte de su vestido hiyab
Un nicab es un velo que cubre el rostro y se usa por algunas musulmanas como parte de su vestido hiyab

Un médico investigado por pedirle a una mujer musulmana que se levante el velo renuncia tras 23 años ejerciendo

El doctor de cabecera no pudo escuchar a la mujer hablar de los síntomas de su hija enferma debido a su nicab

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Keith Wolverson, doctor de cabecera inglés durante más de 23 años, ha revelado que planea dejar la medicina. La causa de su renuncia ha sido la «injusta» investigación a la que se enfrenta después de que una mujer musulmana asegurara que la discriminó al pedirle que se retirara el velo durante una consulta el año pasado.

Wolverson contó cómo la mujer musulmana llevó a su hija, de unos 10 u 11 años, a verlo a un centro de atención primaria en el Hospital Universitario Royal Stoke en Stoke-on-Trent, Staffordshire (Reino Unido). El problema llegó cuando la madre comenzó a relatar los problemas de salud que padecía la pequeña y el médico no logró entenderle bien porque su nicab –velo que cubre el rostro– estaba dificultando la comunicación.

Fue entonces cuando pidió educadamente a la mujer que se quitara la prenda porque no podía escucharla bien. Un hecho al que, en palabras del profesional, ella accedió sin presentar ninguna objeción hasta media hora después cuando su marido entró en la consulta y presentó una queja sobre el comportamiento del doctor.

«Se sentó en la sala de espera y amenazó con hacer contacto visual conmigo cada vez que saliera a buscar a cada paciente», relató. «Luego presentó una queja formal y se me impidió trabajar nuevamente en el centro». En esa queja, el esposo aseguraba que su mujer le dijo al médico que no quería quitarse el velo por motivos religiosos. La respuesta del doctor fue amenazarla con no continuar con la consulta, algo que la hizo sentir «discriminada racialmente».

Desde Patient Concern explicaron que perder a un médico por algo así sería «criminal» porque aunque éste debe ser sensible a la religión de un paciente, la seguridad siempre es lo primero. La activista por los derechos humanos, Aisha Ali-Khan también se pronunció con un tuit en el que decía «No creo que un médico deba ser procesado por hacer su trabajo pero debió haber pedido ayuda a un tercero femenino, o a la paciente que escribiera sus quejas médicas en un papel».

El Dr. Wolverson aseguró anoche que independientemente del resultado de la investigación, planea dejar su trabajo. «Siento que ha ocurrido una gran injusticia. La búsqueda de un médico para realizar la mejor consulta para la seguridad del paciente se ha malinterpretado de manera duplicada para sugerir que se ha cometido un acto de racismo. Ya no quiero ser médico».