Matthew Kaminski
Matthew Kaminski - ABC

Matthew Kaminski: «El periodismo es ahora mucho más importante que antes»

Director ejecutivo de la revista «Politico»

MadridActualizado:

Una suscripción anual a la versión especializada de «Politico» en Europa cuesta 8.000 euros. Para Matthew Kaminski, director ejecutivo del medio, la explicación es sencilla: es un producto «muy valioso». El antiguo miembro del staff editorial de «The Wall Street Journal», que ha estado en Madrid para asistir al ciclo «Conversaciones Con» de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, defiende que el periodismo no está en crisis, sino el modelo de negocio. También cree que es un «error» la gran dependencia que tienen los medios de comunicación de la publicidad, un modelo de prensa «del siglo XIX», dice.

—¿Cómo se consigue que los lectores paguen por la información cuando se han acostumbrado a consumirla gratis?

—Hay que romper el hábito de que sea gratis, y es difícil porque necesitas convencer a los lectores de que vale la pena pagar. Creo que hay una oportunidad fantástica para los periodistas. Existe una fuerza del mercado que está forzando a los propietarios de los medios a producir contenido de valor, mientras que la basura está gratis en todas partes. Hacer publicaciones de calidad no significa hacer una información snob, sino esa que requiere un esfuerzo, leer, buscar fuentes, contrastar y eso es lo que la gente está dispuesta a pagar, aunque no va a ser fácil.

—Entonces, ¿la única salvación son los suscriptores?

—No, pero tenemos que averiguar cómo mantenernos y creo que necesitamos diversificar el modelo. Hay muchos tipos de modelo, pero todos acaban en el «engagement» con tu audiencia, saber quién es y cómo sacar provecho económico de esa relación. Facebook lo ha hecho bien, ha conseguido que mucha gente consuma a diario su producto. Si un periódico está ligado a cierta familia política, no puede dejarlo pasar, y los directivos deberían ser listos para aprovecharlo: con anuncios, eventos, charlas, viajes, acuerdos especiales... Solo tienen que pensar en sí mismos como en clubs.

—Habla de Facebook, pero no genera contenido, se nutre de otros gratis.

—Claro. Se puede decir que es una especie de parásito, pero también emplea a mucha gente para crear un producto que otros usen cada día.

—Defiende la especialización de los medios, ¿eso supone el fin de los diarios generalistas?

—Los medios siempre han estado especializados, incluso los grandes. Tener un corresponsal es ya especialización. Creo que hay espacio para todos.

—¿El fenómeno de las noticias falsas es consecuencia de un modelo de información en internet? ¿Desacreditan a la prensa, o ponen en relieve la necesidad de profesionales?

—No creo que las noticias falsas sean un fenómeno nuevo. Solo su transmisión, que es mucho más rápida, y la cantidad de gente a la que llegan. Mire la prensa amarilla en América, o los tabloides a finales del siglo XVIII, que contribuyeron a una guerra entre EE.UU. y España. Lo nuevo es lo rápido que puede pasar, en cómo se puede extender por Facebook, a quien se está presionando para que monitorice las noticias falsas, pero no creo que sea su trabajo. Es el rol de los medios, siempre lo ha sido, el de informar y clarificar. Y ahora es mucho mas importante que en otras épocas.

—¿Por qué cree que es tan complicado que la gente se interese por la política europea?

—Porque no tienen una idea clara de qué es o quién es Europa. Aquí tienen una parte de responsabilidad los medios de comunicación y también los políticos, que han usado la UE como excusa, ha sido siempre la salida fácil. Y es un discurso que ha calado mucho en algunos países. España es una excepción, porque la pertenencia a la UEestá ligada a la transición, a la democracia. Pero los asuntos políticos de Europa son muy difíciles de contar, para los políticos y para los medios y para muchas personas no son relevantes porque se sienten muy lejanos.

—¿Cree que la actual situación política europea es una oportunidad?

—Claramente es una oportunidad, pero depende de cómo lo manejes.

— «Politico» fue uno de los medios vetados por Le Pen, la Casa Blanca también vetó a varios medios… ¿por qué algunos políticos recurren a esta estratagema?

—Tratan de intimidar a unos medios y elegir favoritos. Es muy efectivo para los políticos. La misma forma en que unos políticos culpan a Bruselas, esta nueva marca de políticos dice que son los medios los culpables…y funciona. No significa que importe para los medios que han trabajado duro. El corresponsal de «Politico» lleva cubriendo a Le Pen los últimos seis años. Conoce el partido mejor que cualquier personas que conozca. Pero es efectivo para los seguidores de Le Pen o de Trump: los medios son un enemigo conveniente para tener luego a quien culpar. Pero es preocupante, estamos en una sociedad libre donde el poder de los medios es hacer que el poder rinda cuentas.