Un matrimonio japonés se disculpa con su empresa por esperar un hijo «antes de lo pactado»

Según medios locales, una trabajadora ha recibido la reprimenda de su jefe tras romper «egoístamente» con las reglas de la empresa, que había establecido «turnos» para ser madre

MadridActualizado:

El descenso de la natalidad en Japón, uno de los países más envejecidos del mundo, es un problema que genera cierta inquietud en las autoridades. Si hace unos días descubríamos que muchos mayores cometen pequeños hurtos para acabar en prisión y sentirse acompañados, hoy hemos sabido que la política familiar de algunas empresas puede comprometer el futuro del país.

Según varios medios locales, una trabajadora recibió la reprimenda de su jefe después de quedarse embarazada «antes de lo pactado». Al parecer, la guardería para la que trabaja estableció una serie de «turnos» para evitar que todas las mujeres estuvieran de baja a la vez y esta joven se saltó –«egoístamente», según su jefe– la norma.

La difícil situación de esta mujer no es una excepción, pues hay varias empresas que dictan qué mujeres pueden formar una familia y cuáles deben esperar obedeciendo criterios de antigüedad. El caso de esta mujer salió a la luz después de que su marido lo hiciese público en una carta y ha puesto de actualidad un debate que estaba un tanto «escondido» en la sociedad japonesa.

«El director del centro había establecido el orden en el que las trabajadoras podían quedarse embarazadas y al parecer nadie puede tomar su turno antes que otra persona que lleve más tiempo», se detalla en la misiva.

El incidente muestra las dificultades a las que se enfrentan las mujeres trabajadoras en Japón, especialmente aquellas que se encargan del sector de cuidados, obligadas a seguir una lista de espera para concebir y a sufrir «matahara», una forma de acoso a las embarazadas en el entorno laboral, explica la Agencia Efe.

«Las cuidadoras infantiles sacrifican tener a sus propios hijos con el fin de cuidar los de otros. Es una profesión noble que forjará el futuro de Japón», se añade en la carta.