África

Más de 500 buitres mueren después de comer cadáveres de elefantes envenenados

Los cazadores furtivos habrían envenenado deliberadamente los cuerpos de los mamíferos asesinados para terminar con los carroñeros

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Un total de 537 buitres en peligro de extinción y dos águilas leonadas murieron después de comer los cadáveres de tres elefantes abatidos y envenenados por los cazadores furtivos en Botsuana, según dijo el gobierno en un comunicado. Se desconoce con exactitud cuando fueron asesinadas las aves.

Entre los animales muertos se encontraban 468 buitres de espalda blanca, 28 buitres encapuchados, 17 buitres de cabeza blanca, 14 buitres de cara de abalorios y 10 buitres de capa, todos ellos también en peligro de extinción según la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. «Se cree que el envenenamiento fue causado por un producto químico venenoso que (conduce) a una mortalidad significativa en buitres y águilas», reza el comunicado del Departamento de Vida Silvestre y Parques Nacionales. Las autoridades están trabajando las 24 horas del día para descontaminar el área y las muestras tomadas fueron enviadas al laboratorio para se analizadas.

Los buitres facilitan las labores de los guardabosques que luchan para evitar la caza furtiva. Se podría decir que estos carroñeros «delatan» a los cazadores ilegales y señalan su área de actuación. Por tanto, estas aves son particularmente vulnerables al envenenamiento a pesar de ser vitales para un buen ecosistema, según la African Wildlife Foundation (AWF). Al alimentarse de cuerpos en descomposición animal, los carroñeros desempeñan un papel fundamental para mantener el medio ambiente limpio y minimizar la propagación de enfermedades contagiosas. Asimismo, los funcionarios denunciaron el jueves que el envenenamiento deliberado de animales por parte de los cazadores furtivos es «peligroso y perjudicial para el medio ambiente».

Este incidente no se trata de un caso aislado, en 2003 más de 500 aves murieron después de comer cadáveres de elefantes en Namibia.

Esta noticia llega semanas después de que el gobierno levantara la prohibición de cazar elefantes en Botsuana con la excusa de ayudar a controlar una creciente población que estaba dañando los medios de vida de los agricultores. La semana pasada, los conservacionistas advirtieron sobre la creciente caza furtiva de elefantes en dicho país. Entre 2017 y 2018, 400 elefantes han sido asesinados para vender su marfil.