Marís Luisa Carcedo toma posesión como ministra de Sanidad
Marís Luisa Carcedo toma posesión como ministra de Sanidad - ERNESTO AGUDO

Carcedo llega al Ministerio de Sanidad con una «sensación agridulce» por la salida de Montón

Médico de profesión, anuncia que velará por los tratamientos basados en la evidencia científica

MadridActualizado:

Abrazadas y muy sonrientes. En un intento por demostrar normalidad, la ministra de Sanidad saliente, Carmen Montón, y su sucesora, María Luisa Carcedo, han protagonizado este jueves el intercambio de carteras en el Ministerio de Sanidad. Lo hacían arropadas por cinco ministros: la titular de Hacienda, María Jesús Montero; la de Economía, Nadia Calviño; la ministra de Política Territorial, Meritxell Batet, y los titulares de Ciencia y Universidades, Pedro Duque, y de Cultura y Deportes, José Guirao. Todos asistieron con una sonrisa protocolaria, el día en el que era imposible aparentar normalidad porque solo se hablaba de la tesis plagiada del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, adelantada por ABC.

El relevo en el Ministerio de Sanidad se produce solo 36 días después de que Montón jurara su cargo y dos días después de que presentara su dimisión tras conocerse irregularidades cometidas en el máster que cursó en la Universidad Rey Juan Carlos.

Por eso, pese a la sonrisa, María Luisa Carcedo ha reconocido que se convertía en ministra «con un sentimiento agridulce». Contenta por llegar a un ministerio que profesionalmente «es mi ministerio», pero triste por hacerlo por la dimisión de Montón con quien no escatimó alabanzas. «Carmen, has dado un paso al lado cargado de ejemplaridad. Tu umbral de autoexigencia y ejemplaridad está a la altura de lo que esperan los ciudadanos» de la clase política.

Tratamientos basados en la evidencia científica

La nueva ministra no dio muchas pistas de lo que serán sus objetivos al frente del Ministerio de Sanidad. Aseguró, sí, que la suya será una política continuista con la iniciada por el Gobierno de Sánchez de protección de la salud, garantía de derechos sociales y de los consumidores. «Impulsar la justicia social como eje vertebrador del Gobierno», resumió Carcedo. Aunque sí dejó traslucir alguna de sus preocupaciones como es la utilización de los recursos públicos si no está avalada su eficacia y los tratamientos que se pueden considerar pseudociencia. «Avanzaremos con las administraciones territoriales en la gestión de los servicios públicos, con transparencia y siempre basado en la evidencia científica», dijo mirando al ministro de Ciencia, Pedro Duque.

Horas antes, María Luisa Carcedo había prometido ante el Rey el cargo, en un acto celebrado en el Palacio de la Zarzuela con la asistencia del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Sin presencia de símbolos religiosos, Carcedo ha formulado su promesa ante un ejemplar de la Constitución, sobre el que ha apoyado su mano derecha.

«Prometo cumplir fielmente con las obligaciones del cargo de ministra de Sanidad, Consumo y Bienestar Social con lealtad al Rey y guardar y hacer guardar la Constitución como norma fundamental del Estado, así como mantener el secreto de las deliberaciones del Consejo de ministros y de ministras», ha leído Carcedo, que ha añadido lo de «ministras» respecto al texto que tenía delante.

Fiel de Pedro Sánchez

La nueva titular de la cartera de Sanidad es una de las fieles de Pedro Sánchez. Médico de profesión y diplomada en Medicina de Empresa, Carcedo, nacida en San Martín del Rey Aurelio (Asturias) era hasta el martes secretaria de Sanidad en la Ejecutiva federal socialista, una mujer de partido.

Fue quien diseñó la figura del Ingreso Mínimo Vital (renta básica) para el presidente del Gobierno y quien fijó los denominados «diez acuerdos de país» para implicar a colectivos sociales y presentarlos en el programa electoral. También ha sido autora de las políticas de familia de la Ejecutiva federal. Su nombre ya había sonado como ministrable en la primera quinielas del Gobierno «bonito» de Sanchez.

No fue ministra en un primer intento aunque sí ocupaba un cargo en el Gobierno como Alta Comisionada para la Lucha contra la Pobreza Infantil, donde tenía como objetivo mejorar la situación de los menores más expuestos a un mayor riesgo de pobreza. Ella es la artífice del plan «Veca», dotado con 10 millones de euros para abrir comedores escolares y campamentos destinados a menores vulnerables.