El teléfono del militar de la UME Alfonso C. sería uno de los que habrían captado el vídeo de 96 segundos y se habría recuperado para que conste como prueba en el juicio, porque presuntamente lo borró para que no lo encontrase su novia en el móvil - EFE / Vídeo: Defensa y acusación defienden sus informes finales en el juicio de «La Manada»

«La Manada», por fin con luz y pocos taquígrafos

El juicio en la Audiencia de Navarra dejará pasar hoy a familiares, ciudadanos y periodistas, aunque con importantes restricciones para que no salga ningún audio del interior de la sala 102

PamplonaActualizado:

A partir de las 9.30 horas de este lunes 27 de noviembre, Pamplona entrará en la recta final del juicio más mediático de su historia, el de La Manada. Y lo ha sido por lo grave del delito denunciado, una violación grupal a cinco en algo tan pamplonica como su fiesta de los sanfermines -de 2016- y por la expectación creada en torno a la sentencia, que parece que ha ido basculando en función de los testimonios recabados por el tribunal, conformado por tres magistrados.

A las 9.30 horas unos 46 periodistas y 24 ciudadanos entrarán en la sala, pero no pueden hacerlo con otra cosa que no sea los instrumentos de un plumilla convencional, un cuaderno y un bolígrafo. No podrán ir armados con ordenadores, smartwaches, ni grabadoras ni móviles. No habrá audio que salga de esta sala. Habrá luz y pocos taquígrafos. Los periodistas podrán abandonar la sala solo en los recesos, que presumiblemente se producirán en torno al mediodía y continuarán por la tarde de este lunes.

Agentes de la Policía Foral supervisarán en todo momento al público para desalojar a quien incumpla las prohibiciones. Presentarán su informe definitivo, entre el lunes y el martes, el fiscal, la acusación particular, dos acciones populares y tres defensas.

Los medios podrán retener por primera vez imágenes mentales del interior de la sala 102, la sala de vistas, donde ya se escuchó un «inocente» común multiplicado por cinco el primer día del juicio. Pero no podrán tener audio. En aquella vista, los cinco amigos sevillanos no reconocieron las relaciones sexuales no consentidas, tan solo uno de ellos admitió que robaron el móvil a aquella joven madrileña de 18 años con la que se fueron al portal de la calle Paulino Caballero número 5 para mantener un acto íntimo conjunto, embriagados todos por el alcohol.

Se desconoce todavía si la joven, que declaró en el juicio 48 horas de aquella declaración de inocencia de sus presuntos violadores, consumió algo más, alguna de esas pastillas que ellos presumían en WhatsApp de procurar a sus víctimas y cuyos mensajes no se han admitido como prueba de cargo en este juicio.

Hoy lunes testificarán los cinco integrantes del nombre que dieron a uno de esos grupos telefónicos, «La Manada». Se verán sus caras, que hasta el momento se debían difundir solo pixeladas y se escucharán sus nombres, que hasta ahora se ha protegido con iniciales. El «Prenda» y su pandilla darán la cara más allá de los carteles que han vestido estos días la capital navarra con exigencias civiles lícitas de «justicia».

El juicio pasará a la historia por ser el más mediático de Pamplona y el que ha abierto un debate ético sobre el cariz «machista» de las decisiones judiciales

El juicio pasará a la historia por ser el que más expectación ha despertado en Pamplona, pero lo hará sobre todo porque ha supuesto un «antes y un después» en la imparcialidad ciudadana hacia los jueces. Después de que se admitiese un informe detectivesco sobre la vida privada de la joven víctima, han sido infinitas las consideraciones de machista con las que se ha tildado al tribunal y se ha abierto un debate ético sobre esta cuestión a todos los niveles. Ni los grandes líderes políticos del país se han escapado a opinar sobre la sentencia de «La Manada» y el juicio que se dirime en Pamplona, a la espera, ya más cercana al año 2018 que a este, de una sentencia que a buen seguro no dejará indiferente a nadie.

Todo reposa sobre el vídeo de 96 segundos

La prueba clave del juicio sobre la que reposará la decisión es el consabido y mentado vídeo de 96 segundos, que no se corresponde con una grabación continuada, sino con el montaje de fotogramas de siete vídeos diferentes y compartidos por los muchachos. Habrían sido captados por los teléfonos de dos de los acusados, un delito éste, el de compartir información privada de una persona cuyo honor debería ser restañado, por el que también darán respuesta ante los jueces.

Por parte del portavoz de la Asociación de Jueces para la Democracia, Joaquim Bosch, «a partir de las imágenes, el tribunal del caso de "La Manada" va a tener pocas dudas en determinar si hubo agresión sexual o relación consentida. Para decidirlo no hace falta ni saber derecho, sino únicamente tener sensibilidad humana». La defensa de los chicos resuelve que en el vídeo, donde la joven aparece siempre con los ojos cerrados y sin esgrimir la palabra «no», se comprueba que el sexo fue consentido, entre personas ebrias incapaces de dominar su cuerpo al cien por cien. El abogado que defiende los intereses de la chica dice que el vídeo es «repugnante» y muestra la voracidad sexual de estos jóvenes, que no pidieron autorización ni consentimiento a la agredida para ejecutar sus fantasías.