Madrid y Levante sufren apagones selectivos para evitar la caída general de la red eléctrica

El sistema eléctrico español estuvo a punto ayer de quedar colapsado como consecuencia de la fuerte demanda de luz, que alcanzó un registro histórico en España. La ola de frío y la elevada actividad económica de este mes de diciembre se combinaron en una mezcla explosiva que generó como resultado apagones selectivos y puntuales en Madrid, Comunidad Valenciana y Murcia.

MADRID. José Antonio Navas
Actualizado:

La demanda eléctrica registró ayer un tope máximo de 35.500 megawatios, lo que supone un récord histórico, que a punto estuvo de provocar un colapso de todo el sistema eléctrico español. Desde las 18,30 a las 20 horas del día de ayer, tanto Madrid, como el Levante (Comunidad Valenciana y Murcia) sufrieron cortes selectivos y puntuales del suministro de luz que paralizaron distintas zonas de las provincias de Madrid, Valencia, Alicante, Castellón y Murcia. En total, más de 250.000 consumidores se vieron afectados por la situación creada.

ACTUACIONES EXTRAORDINARIAS

La fuerte demanda generada motivó que el operador del sistema, la empresa Red Eléctrica (REE), tuviera que abordar lo que se conoce como «medidas de operación». Dichas actuaciones, de carácter extraordinario y orientadas de forma preventiva a mantener la seguridad del sistema, se estructuran en cuatro grandes apartados, de menor a mayor gravedad: supresión de exportaciones, importaciones de apoyo, ejecución de los derechos de interrupción a los clientes especiales y, en última instancia, cortes de energía limitados y zonales.

Todas estas medidas fueron empleadas ayer de manera sucesiva. En principio se decidió suspender la exportación de energía eléctrica a Francia y Marruecos para, a continuación, proceder a efectuar importaciones de Marruecos y Portugal, ya que Francia suspendió las ventas de energía a España por tener un problema de demanda idéntico. Además, REE instó a las compañías eléctricas distribuidoras a que aplicasen la interrupción del suministro a algunos de sus clientes especiales; por lo general, industrias consumidoras de energía eléctrica, que vieron afectados sus procesos de producción. Sin embargo, la situación llegó a un extremo que hizo necesario también los «apagones» selectivos del fluido eléctrico en zonas urbanas, provocando la consiguiente psicosis ciudadana. Por suerte, los cortes sólo afectaron durante un espacio limitado de entre treinta a cuarenta y cinco minutos, entre las 18,30 y las 20 horas de la tarde de ayer.

En el caso de Madrid, la situación afectó a las zonas de Fuencarral, Mirasierra, Majadahonda, Usera y los polígonos industriales de Arganda, Getafe y San Martín de la Vega. En la Comunidad Valenciana, los «apagones» tuvieron lugar en una amplia serie de poblaciones de la provincia de Valencia, como Utiel, Requena, Onteniente, Játiva, Almu-safes, Liria, Alcira y Carcagente. También se produjeron cortes en Castellón (Torreblanca, Benicásim y Oropesa), así como en la zona de Viar, en Alicante. La provincia de Murcia también padeció cortes de suministro.

Las empresas involucradas fueron Iberdrola y Unión Fenosa. En el caso de Iberdrola, la compañía tuvo que atender la crisis en ambas zonas de Madrid y Levante donde mantiene actividad distribuidora, lo que le obligó a liberar un total de 250 megawatios para atender los picos de demanda. Por su parte, Unión Fenosa se vio menos afectada, ya que de las dos zonas que sufrieron apagaones, sólo opera en Madrid. Sin embargo, fuentes de la compañía eléctrica señalaron que «con el fin de reducir al máximo el impacto social de la medida ordenada por el operador del sistema, suspendió el suministro a once clientes industriales y a tres polígonos del sur de Madrid». Unión Fenosa se vio obligada a descargar 100 megawatios, que afectaron a 150 clientes o puntos de suministro.

UN MAL QUE AQUEJA A TODA LA UE

Fuentes del Gobierno consultadas por ABC señalaron que «la situación climatológica actual ha producido un aumento desproporcionado de la demanda, alcanzando niveles que se desconocían en la historia de España». Durante los 17 días transcurridos en este mes de diciembre, el incremento del consumo eléctrico es ya de un 14 por ciento con respecto al mismo periodo del año pasado. Este guarismo tiene connotaciones gigantescas si se observa que el crecimiento del consumo oscilaba hasta ahora en torno al 5,3 por ciento.

Sin embargo, las mismas fuentes oficiales hicieron hincapié en que lo ocurrido ayer es «una situación que padece toda Europa, donde el tirón de la demanda ha llegado a provocar que los precios de la energía eléctrica alcancen tarifas de 100 pesetas por kilowatio/hora». Cabe señalar, a modo comparativo, que el precio medio del kilowatio/hora en el mercado eléctrico español se ha situado estos meses en 6 pesetas, alcanzando en los momentos de mayor demanda la cifra de 18 pesetas.