La madre de la niña de Vigo muerta denunció a su marido por malos tratos

El rechazo de la violencia doméstica movió ayer a miles de españoles a manifestarse con motivo del Día Internacional contra la violencia de género. Un fenómeno de escalofriantes repercusiones entre las mujeres y también entre los niños, que engrosan la lista de víctimas mortales. En el caso de la pequeña de Vigo, que murió el sábado, y de su hermana, en estado de coma, las circunstancias están aún por aclarar. No obstante, la madre había denunciado a su marido por malos tratos en varias ocasiones.

SANTIAGO DE COMPOSTELA. D. Barrientos. MADRID. M. G. Rodríguez
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La inhalación de los gases procedentes de la calefacción del vehículo de su padre podría ser la causa de la muerte, el sábado, de una pequeña de dos años de edad y del estado de coma en el que cayó su hermana, de tres. Víctor Bouza Álvarez, de 27 años y originario de la localidad pontevedresa de Nigrán, se había llevado a sus hijas del domicilio de la madre, A. R. C, en Gondomar el pasado miércoles. Su esposa, de la que se encuentra en trámites de separación, lo denunció inmediatamente por el secuestro de las niñas. La Policía preparó entonces un dispositivo especial de búsqueda, hasta que el sábado Víctor Bouza se puso en contacto, desde la localidad portuguesa de Vilanova de Cerveira, con sus progenitores para informarles de que las niñas se encontraban «en mal estado». Fueron los abuelos paternos quienes trasladaron a las pequeñas al Hospital Xeral-Cies de Vigo, donde el padre fue detenido.

«FALTA DE OMISIÓN»

El inspector jefe de la Comisaría de la Policía Nacional de Vigo, Emilio Fernández, explicó que el supuesto secuestrador incurrió «en una falta más de omisión que de acción, ya que no se encontraron indicios de agresión o daño físico a las menores». En su opinión, las primeras investigaciones indican que se trataría de un delito de «imprudencia y dejadez más que de malos tratos». No obstante, las niñas ingresaron en el hospital con síntomas de hipotermia y de haber estado varios días sin comer. Además, fuentes de la investigación aseguraron que la apariencia del joven padre en el momento de la detención era «del todo normal», aunque puntualizaron que la inhalación de una sustancia dañina «no ocasiona los mismos efectos en unas niñas de esa edad que en un adulto».

En cualquier caso, la madre de las pequeñas había presentado múltiples denuncias por malos tratos contra su marido e, incluso, había permanecido durante un tiempo en una casa de acogida para mujeres maltratadas. La autopsia realizada ayer a la niña fallecida podría arrojar más luz sobre este caso.

Lo cierto es que la lacra de los malos tratos se cobra cada año las vidas de muchos niños, aunque este aspecto no quede reflejado en las estadísticas sobre violencia doméstica. Hace menos de una semana, España entera se estremecía con el brutal asesinato perpetrado por un vecino de Tuéjar (Valencia) que cosió a puñaladas a su mujer y a sus tres hijos, de 5, 7 y 12 años.

CIFRAS NEGRAS

En cuanto a las mujeres que padecen en sus carnes la violencia doméstica, la evolución que refleja las cifras tampoco es halagüeña. Precisamente ayer, Día Internacional contra la violencia de género, miles de personas se manifestaron en señal de protesta en diversos puntos de España. Según datos del Ministerio de Interior, 38 mujeres han muerto a manos de su pareja en lo que va de año, una cifra que la oposición eleva hasta más de 60. De enero a octubre de este año, se han registrado 20.352 denuncias, pero sólo el 75 por ciento de ellas se consideran como faltas.

Además, es de destacar que sólo entre el 10 y el 20 ciento de los malos tratos llegan a comisaría. Si bien es cierto que las denuncias van en aumento, no lo es menos que la relevancia de los resultados de la macroencuesta realizada en 2000 no permite, de momento, hablar de un punto de inflexión. Según dicha encuesta, el 4,2 por ciento de las mujeres españolas mayores de 18 años declara haber sido víctima de malos tratos durante el último año, es decir 640.000 mujeres de 15.028.000. Peor aún: el 12,4 por ciento -la escalofriante cifra de 1.865.000- puede considerarse víctima de maltrato, al haberlo admitido mediante una significativa batería de preguntas, aunque sin reconocerlo de manera explícita.

En semejante contexto, tanto las penas establecidas por el Código Penal para los casos de malos tratos como el nivel de concienciación de los operarios judiciales o la ayuda prestada a las víctimas parecen aún insuficientes. En el manifiesto hecho público ayer con motivo del Día Internacional para combatir la violencia contra las mujeres, el PP reiteró su compromiso de incrementar las medidas y prestaciones sociales para que las víctimas puedan retomar una vida normal y abogó por agilizar los procesos judiciales y endurecer las penas para los agresores.

LEY INTEGRAL

También PSOE e IU difundieron sendos manifiestos de denuncia contra la violencia doméstica. El partido socialista anunció su intención de proponer en el Parlamento una Ley integral contra la violencia de género «que no sólo actúe en la prevención, sino también en la protección y atención adecuada de las víctimas». El coordinador general de Izquierda Unida, Gaspar Llamazares, coincidió en defender la elaboración de ley integral.