Cristina Beraza estaba casada y era madre de 2 hijos.
Cristina Beraza estaba casada y era madre de 2 hijos. - E.C

«Mi madre dejó la quimioterapia porque se lo recomendó un curandero y ahora está muerta»

Cristina Beraza tenía un pronóstico esperanzador, tras seguir los consejos de un curandero, falleció a los dos años

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«Mi madre tenía un cáncer de ano. Los médicos decían que no era tan grave, que tenía buen pronóstico y se podía curar con el tratamiento adecuado. Un día fue a una herboristería porque quería adquirir laxantes naturales. Los que le habían recetado no le sentaban muy bien y buscaba algo más suave. Fue allí donde le hablaron de ese curandero de Hondarribia, que decía que había estudiado medicina oriental. Poco después dejó la quimioterapia. Y dos años después murió en el hospital. El cáncer se le había extendido por gran parte del cuerpo. El curandero hacía semanas que ya ni nos cogía el teléfono».

La que habla es Elena Pérez Beraza, hija de Cristina. Su madre murió con apenas 53 años. Fue hace un año, pero todavía hoy tienen muy presente todo lo que pasó en el tiempo que transcurrió entre que a su madre le diagnosticaron un cáncer y hasta que murió dos años después. Pasaron momentos muy duros. Elena reconoce que ella también llegó a creerse las «cosas» que decía el «naturista», nacido en Córdoba y afincado en Guipuzkoa, cuando le acompañaba a su «consulta». «Le decía que el cáncer estaba en su cabeza. Que si no dejaba el tratamiento de quimioterapia y radioterapia acabaría en una caja de pino. Cada vez estaba peor. Hasta que entró en fase terminal. Todavía ahí, en su última 'consulta', cuando ya no podía salir de casa, esta persona le decía que no tenía ninguna célula cancerígena», recuerda, indignada, esta joven guipuzcoana.

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