EFE

Londres impone a Irlanda del Norte la legalización del aborto

Los obispos católicos piden al Gobierno de Westminster que «deje decidir a los ciudadanos»

L. D.
MadridActualizado:

La despenalización del aborto y la legalización del matrimonio homosexual en Irlanda del Norte podría convertirse en ley a más tardar el 21 de octubre de este año por decisión del Parlamento británico.

Irlanda del Norte ha mantenido una cierta autonomía legislativa, que le ha permitido mantenerse al margen de la legalización del aborto en Reino Unido en 1967 y en Irlanda en 2018. Sin embargo, la actual situación política de interinidad en la que se encuentra desde hace más de dos años el Ulster, ha permitido a Westminster tomar una serie de medidas legislativas, entre las que se encuentra la legalización del aborto. Por esta razón, el matrimonio homosexual y la interrupción voluntaria del embarazo podrían ser legales a partir del 21 de octubre si el Ejecutivo de Irlanda no se restablece para esa fecha.

El aborto es ilegal en Irlanda del Norte gracias a la la Ley de Protección Infantil de 1945. Solo plantea dos excepciones: en los casos en los que el embarazo supone un riesgo para la vida de la madre o un daño grave para su salud física o psíquica.

Impacto devastador

Los obispos católicos irlandeses no han tardado en denunciar el mal uso de los mecanismos parlamentarios para aprobar una legislación abortista. En un comunicado, los prelados subrayan su preocupación por las maniobras que está desarrollando el Parlamento británico para la aprobación del aborto. «Junto con los miles de personas que han expresado su preocupación en los últimos días, deseamos expresar nuestra alarma ante la manera sin precedentes en que el Parlamento de Westminster ha utilizado el Proyecto de Ley de Irlanda del Norte (Executive Formation) para acelerar la legislación que tendrá un impacto devastador en el derecho a la vida de los niños no nacidos».

Recuerdan también que el derecho a la vida «es el derecho humano más fundamental para el bien común de todas las sociedades» por lo que «los ciudadanos merecen la mayor participación en el debate democrático sobre la legislación que lo rige». «Lo que está sucediendo en Westminster durante estos días socava de manera imprudente este derecho fundamental de los ciudadanos», insisten.

Por todo ello, hacen un llamamiento al Primer Ministro y al Gobierno de Westminster «para cambiar este secuestro del Proyecto de Ley de Irlanda del Norte para los fines para los que nunca fue destinado y para defender el derecho de los ciudadanos en Irlanda del Norte, en virtud del Acuerdo de Viernes Santo, a decidir estos asuntos por sí mismos». A la par también piden «a todos los ciudadanos de Irlanda del Norte para que expresen su compromiso con el cuidado de todas las madres y niños no nacidos al pedirles a sus representantes políticos que garanticen que el derecho a la vida se respeta en nuestra legislación descentralizada».

El texto está firmado por los cuatro obispos de algunas de las diócesis más importantes de Irlanda del Norte: Eamon Martin, primado de la Iglesia Católica Romana de Irlanda y obispo de Armagh; Noel Trenor, obispo de Down y Connor (Belfast); Donal McKeown, obispo de Derry, y Larry Duffy, obispo de Clogher.