Alicia Hornos (a la derecha) anuncia venganza si la sospechosa sale libre. ABC

«Que Loli no salga de la cárcel, porque no llegaría viva al juicio», dice la madre de Rocío Wanninkhof

JAÉN/MÁLAGA. J. López, J. M. Camacho
Actualizado:

«Quiero que Loli permanezca en la cárcel hasta el día en que se celebre el juicio porque, de lo contrario, no llegaría viva a la vista». La amenaza parte de Alicia Hornos, madre de Rocío Wanninkhof, la joven asesinada en Mijas en octubre de 1999, a manos, según cree la Unidad Central Operativa de la Guardia Civil, de María Dolores Vázquez, una ex amiga íntima de Alicia. La madre advierte de que matará con sus propias a manos a la mujer si, por falta de pruebas, es puesta en libertad. «Cualquier madre haría lo mismo», apostilla a ABC desde el municipio jiennense de Arroyo del Ojanco, donde ahora reside.

«NO MERECE COMPASIÓN»

Alicia Hornos, ante la posibilidad de que la sospechosa salga en libertad por falta de pruebas, tiene una obsesión: la venganza. «Le haré lo mismo que ella hizo con mi hija. No merece compasión», afirma. Y añade: «La seguridad de Loli no está garantizada fuera de la cárcel. Hay mucha gente que está dispuesta a matarla por lo que le hizo a mi hija».

Habituada a acomodar su ánimo a los avances de la investigación, Alicia Hornos recibió ayer una noticia que le ha hecho recuperar el sosiego y la confianza en la justicia: «Han analizado una fibra nueve veces y ha dado positivo». Sin embargo, ese optimismo no cuadra con el informe del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil, del pasado día 12, a cuyo texto íntegro ha tenido acceso ABC. El estudio, de cuatro folios y dividido en seis apartados, afirma en sus conclusiones que una de las fibras halladas en el cadáver de Rocío no es coincidente con las del chándal de la inculpada. También señala que la otra, con la misma composición química, presenta diferente respuesta de color. Y finaliza con la afirmación categórica de que de los resultados obtenidos se deduce que «ninguna de las fibras recogidas proceden del chándal o del jersey» intervenidos a María Dolores Vázquez.

En cuanto al color, la Guardia Civil señala que examinó dos fibras, de poliéster y acrílica. La primera guarda cierta correspondencia morfológica, pero tiene diferente respuesta espectral. Y en la segunda, con la que hasta ahora resultaba indistinguible, se recogen espectros con diferente respuestas de transmisión.

DIFERENCIAS

Según el Instituto Armado, el tejido del chándal tiene una estructura morfológica claramente diferente a las de las fibras encontradas. El jersey de la sospechosa sí tiene similares características con una de las fibras halladas en el cadáver, pero no coincide en el color.

El demoledor informe llevó ayer al abogado de la sospechosa, Pedro Apalategui, a pedir su libertad, mientras el fiscal aún no se ha pronunciado, pero lo hará en las próximas horas.