Una decena de familiares recibe a Gabriel y Judith, padres de mellizos - Guillermo Navarro/ Vídeo: Fernando Sánchez

Gestación subrogadaLlegan a Madrid las primeras familias de niños nacidos por gestación subrogada en Ucrania

Las parejas han aterrizado durante la madrugada de este jueves, tras meses atrapados en Kiev, con sus hijos ya registrados como españoles

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Las primeras cinco familias españolas que llevaban dos meses atrapadas en Ucrania esperando a poder registrar a sus hijos nacidos por gestación subrogada han aterrizado esta madrugada en Madrid. Felices, emocionados y, sobre todo, aliviados de poder volver a sus hogares con sus hijos en brazos y reunirse por fin con sus seres queridos.

«Lo hemos conseguido. Ahora nos queda empezar una nueva vida y a seguir adelante. Estamos muy felices. El poder estar aquí es algo inexplicable. Después de pasar el control nos ha venido una sensación de alivio inmensa», explica Ana Reyes Rodríguez Terán, una palentina que llevaba desde diciembre en Kiev. Recuerda estos meses «con muchísima angustia»: «El no saber cuándo te podrías ir, qué es lo que iba a pasar, qué te ibas a encontrar... ha sido muy duro».

Ana Reyes Rodríguez y su marido, Fernando Frontela, con su hija ya en España
Ana Reyes Rodríguez y su marido, Fernando Frontela, con su hija ya en España - GUILLERMO NAVARRO

Con pancartas de «bienvenidos, ya sois españoles» y muchos globos recibían a Adrián y Marcos, unos mellizos hijos de Gabriel y Judith, una decena de familiares que han corrido hacia ellos en cuanto las puertas se han abierto. «Estoy emocionadísima, porque además ha sido, de decirles no, no, no, que no sabían el tiempo que iban a estar ahí, a decirles que se podían volver a Madrid», explica Mari Mar Labrado, la abuela de estos pequeños, que no olvida la angustia que han vivido durante estos dos últimos meses: «Al ponerles tantas trabas se veían ya casi sin trabajo, que se iban a quedar sin dinero y sin medicamentos...».

Gabriel Fernández Labrado, padre de estos mellizos, no ha podido contener las lágrimas al verse por fin en España y rodeado de su familia. «Ha habido momentos en que lo daba por perdido, que pensaba que no había solución. La felicidad ahora es enorme», cuenta. Además, a los momentos que han vivido también se ha sumado la preocupación por cómo lo estaría llevando su familia desde Madrid. «Llegar y verlos ha sido increíble. No tengo palabras», dice emocionado.

Varios familiares reciben a Gabriel, Judith, y sus mellizos
Varios familiares reciben a Gabriel, Judith, y sus mellizos - GUILLERMO NAVARRO

Trabas institucionales

Los últimos días han sido especialmente complicados para estas familias, que han sufrido los cambios de criterio del Gobierno. Después de que el consulado denegara las solicitudes para registrar a los menores pidiendo una resolución judicial -algo que el sistema ucraniano no contempla- la Dirección General de Registros y del Notariado emitió una instrucción por la que dictaba a cónsules y embajadores que registran a los niños mediante prueba de ADN. Sin embargo, el sábado el Ministerio de Justicia anuló la instrucción. Finalmente, se decidió que se iba a inscribir a los pequeños ya nacidos por prueba de ADN, y para los que nacieran a partir de entonces se recurriría a la vía ucraniana.

Rodríguez Terán, aunque no puede ocultar su felicidad, reconoce que esta no es completa «por quienes todavía están ahí». Asegura que ya se han empezado a denegar las inscripciones a los pequeños nacidos recientemente cuyos padres aún no habían podido iniciar el proceso para registrarlos como españoles, de manera que se les está ofreciendo la vía ucraniana, es decir, venir a España como niños ucranianos. «Vamos a seguir en la lucha, no vamos a parar hasta que todos los que están ahí salgan con los derechos que tienen como hijos de españoles», concluye.