EFE

Líderes religiosos se alían con la ciencia para incluir el cambio climático en sus sermones

Científicos internacionales y a líderes religiosos de ocho confesiones firman una declaración en la que instan a «fomentar la colaboración de la ciencia y las principales religiones en la conservación del medio ambiente»

MADRIDActualizado:

«Los problemas ambientales no discriminan por raza, etnia o religión, todos necesitamos aire puro y agua limpia para sobrevivir». Así resume el rabino de Jerusalén Yonatan Neril, fundador del Centro Interreligioso para el Desarrollo, la idea que ha movido a científicos internacionales y a líderes religiosos de ocho confesiones -reunidos a principios de esta semana en Huesca en un seminario organizado por la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno y la Fundación Promoción Social de la Cultura- a firmar una declaración en la que instan a «fomentar la colaboración de la ciencia y las principales religiones en la conservación del medio ambiente».

A un año de la publicación de la encíclica «Laudato si'», la declaración enfatiza que «la ciencia juega un papel decisivo en la comprensión de los problemas ambientales, monitorizando tendencias y proyectando resultados futuros», pero por otro, «la ciencia por sí sola no puede resolver la crisis ecológica actual ya que se necesita una cooperación más estrecha con actores que afectan a las actitudes sociales y las decisiones medioambientales». La directora del Instituto Faraday para la Ciencia y la Religión y profesora asociada de la facultad de Teología de la Universidad de Cambridge, Hillary Mallow, destacó que «los científicos solos no son capaces de resolver el problema ambiental porque hay que afrontarlo desde una perspectiva de valores, de comportamientos éticos, sobre los que las grandes religiones de todo el mundo, durante muchos siglos, nos han venido hablando».

Además, Naditha Krishna, profesora de la Universidad de Madrás (India), añadió otra razón para apoyar el papel de las religiones como transmisor del trabajo de los científicos: «Son más los habitantes del planeta que tienen alguna creencia que los que no la tienen y la gente escucha a sus líderes religiosos, les respeta». En esta idea abundó el rabino de Jerusalén, quien dijo que el 84% de las personas se identifican con alguna fe: «En un momento crítico como éste -dijo Neril en alusión a la crisis climática- nos hace falta un liderazgo activo de las comunidades religiosas«.

Por su parte, Thomas Stocker, coordinador del grupo sobre Bases Físicas del último informe del Panel Intergubernamental del Cambio Climático (IPCC) de la ONU, explicó que «la especialización de la Ciencia lleva a su aislamiento», por lo que dijo estar de acuerdo con el papa Francisco en que todas las disciplinas deben colaborar. En este sentido, no parece casual que en la exitosa Cumbre del Clima de París hubiera casi tantas alusiones a los científicos del IPCC como a la encíclica del papa Francisco.

Ahora bien, como destacó el rabino Neril hace falta que los líderes religiosos tengan más formación ambiental. «Ahora mismo la formación en seminarios no hace demasiado hincapié en la sostenibilidad ambiental, y es necesario que sepan traducir el mensaje a favor del medio ambiente a nivel local, a cada parroquia, para poder incorporar estos temas en sus sermones semanales». Como explicó el coordinador del seminario y director de la Cátedra de Ética Ambiental de la Fundación Tatiana Pérez de Guzmán el Bueno, Emilio Chuvieco, en España la facultad de Teología de la Universidad de Barcelona está dando los primeros pasos en este sentido.