Marcha en Nairobi en el día de la lucha mundial contra el sida
Marcha en Nairobi en el día de la lucha mundial contra el sida - EPA
África

Kenia sigue defendiendo la ley que criminaliza el sexo homosexual

Los grupos de derechos LGBTI apelarán la decisión de la corte superior

Corresponsal en JohannesburgoActualizado:

Tener relaciones consentidas entre personas del mismo sexo seguirá siendo un crimen en Kenia. Los tres jueces del Tribunal Supremo, ubicado en la capital Nairobi, han rechazado un intento de derogar las leyes penalizan el sexo homosexual con hasta 14 años de prisión, en un gran revés para los activistas LGBTI en toda África. La comunidad keniana de gais y lesbianas recurrirá el veredicto primero ante el tribunal de apelaciones y después ante el Tribunal Supremo.

Los jueces informaron el viernes ante una sala abarrotada que no habían visto suficientes pruebas de discriminación para cambiar la ley. «Los demandantes han fracasado a la hora de demostrar que las disposiciones sean discriminatorias», dictó el magistrado John Mativo. Por su parte, la jueza Roselyne Aburili dijo que las parejas del mismo sexo que viven juntas estarían violando la constitución y que no había pruebas científicas de que las personas LGBT «nacieron de esa manera». «Las necesidades progresivas de la constitución de Kenia son diferentes de las de otros países ... [Debe ser un espejo que refleje el alma nacional y articule sus valores», dijo Aburili.

Una ley de la época colonial

Las leyes que criminalizan las relaciones entre personas del mismo sexo, recogidos en los artículos 162 y 165 del Código Penal, datan de la época colonial (1967) y, según los activistas, vulneran la Constitución de Kenia de 2010 que defiende la igualdad y la libertad sin discriminación. Según estos, las leyes británicas han promovido durante mucho tiempo la homofobia en el país, y se usan a diario para perseguir y discriminar a las minorías sexuales, lo que les afecta directamente lastrando sus oportunidades en la búsqueda de trabajo y promoción laboral dentro de la empresa así como a la hora de alquilar una vivienda o acceder a servicios de salud y educación. Los delitos de odio contra dicha comunidad son comunes, así como el chantaje, la extorsión y el asalto físico y sexual. No obstante, la mayoría no son denunciados por miedo a las autoridades. Según la Comisión Nacional de Derechos Humanos para Gays y Lesbianas (NGLHRC) ha habido más de 1.500 ataques contra kenianos LGBTI desde 2014. Un estudio del Pew Research center realizado en 2013 concluyó que el 90% de la población de Kenia no pensaba que la sociedad deba tolerar la homosexualidad. Kenia, que cuenta con una fuerte mayoría cristiana conservadora, arrestó a 534 personas por relaciones entre personas del mismo sexo entre 2013 y 2017, según datos oficiales.

Para luchar con esta situación, varias organizaciones como la Coalición de Gays y Lesbianas de Kenia (GALCK) presentaron un recurso ante la Justicia de Kenia en abril de 2016, y el año pasado se iniciaron las vistas en la Corte Suprema del país. La campaña para derogar la Sección 162 recibió un gran impulso en 2018 cuando el Tribunal Supremo de India anuló una ley que castigaba el sexo gay con hasta 10 años de cárcel en un fallo histórico. Sin embargo, el movimiento LGBTI no dispone de apoyos en la administración de Uhuru Kenyatta. El gobierno keniano no es partidario de cambiar la ley; además su presidente defiende que los derechos de la comunidad LGTBI son un tema «sin relevancia» para la gente de Kenia. Para Charles Kanjama, abogado del Foro de Profesionales Cristianos de Kenia -una coalición de iglesias católicas, protestantes y evangélicas-, el «estilo de vida gay es una amenaza para nuestra cultura y para el bien común».

África, un continente homófobo

Las relaciones sexuales consensuadas entre personas del mismo sexo siguen criminalizadas en más de 70 países, casi la mitad de los cuales son africanos. Actualmente, la homosexualidad es ilegal en la mayoría de los países de África (especialmente en África Occidental) y su persecución está muy extendida: en varios países las personas que mantengan relaciones gais pueden enfrentarse incluso a cadena perpetua o a la pena de muerte, como en el caso Mauritania donde pueden ser condenados a muerte por lapidación. En Camerún, los homosexuales se enfrentan a penas de hasta 5 años de prisión.

No es mucho más alentador el panorama para la comunidad LGTBI en África Oriental. Recientemente, las autoridades regionales de Dar es Salaam, la ciudad más poblada de Tanzania, pidió a los ciudadanos que identificaran a los homosexuales para que pudieran ser arrestados; las penas para aquellos que mantengan relaciones homosexuales pueden llegar a los 30 años de prisión.

Avances significativos pero lentos

Si bien es cierto que el panorama no es muy halagüeño, cabe destacar los pequeños pero importantes avances que el movimiento LGBTI africano va consiguiendo. Sudáfrica es el único país del continente donde el matrimonio homosexual es legal (desde 2016). En 2018 el movimiento LGTBI keniano consiguió que se prohibieran las revisiones médicas anales a sospechosos de haber mantenido sexo con personas del mismo sexo, y dos años antes se reconoció su derecho de asociación.

En enero, Angola despenalizó las relaciones entre personas del mismo sexo e incluyó condenas de hasta 2 años de cárcel para quién se niegue a contratar a personas discriminando por razón de orientación sexual. En 2015, Mozambique derogó las leyes homófobas que heredaron de la época colonial, y la justicia de Uganda desestimó, en 2018, la «ley anti-homosexual», impulsada por el presidente Yoweri Museveni, que contemplaba penas mínimas de 7 años y que podían llegar a la cadena perpetúa. Las autoridades del país han intentado imponer sentencias más severas a las personas homosexuales en los últimos años.

En Botsuana la comunidad LGBTI se ha vuelto más visible y aceptada entre la población durante la última década. En 2016, el Tribunal Superior ordenó al Gobierno registrar a la principal organización LGBTI y en 2017 dictaminó que las personas transgénero gozan del derecho constitucional de cambiar su género legalmente. Asimismo, estaba previsto que arrancara el proceso para la legalización de la homosexualidad, pero el caso se ha pospuesto a junio de 2019.

Binyavanga Wainaina: muere un referente

La decisión del Tribunal Supremo de Kenia llega tan solo tres días después de la pérdida de uno de los referentes de la comunidad LGBTI en África, el premiado escritor y activista gay Binyavanga Wainaina, fallecido a la edad de 48 años. Su primer libro, una memoria titulada «Un día escribiré sobre este lugar», se publicó en 2011 y fue seleccionada por Oprah Winfrey para su selecto club de libros. El keniano salió del armario en 2014 a través de un sobrecogedor ensayo llamado «Mamá, soy homosexual» y el Día Mundial del Sida de 2016 anunció que tenía VIH: «Soy VIH positivo y feliz», publicó en Twitter. Nombrado uno de los hombres más influyentes del mundo por la revista Times en abril de 2018, Wainaina reclamó una mayor protección ante la violencia homófoba. El influyente autor, que escribió para National Geographic, The Sunday Times (Sudáfrica), The New York Times y The Guardian, tenía pensado casarse con su pareja en Sudáfrica este año.