Las «kellys» le enseñan la faja a Rajoy

Encuentro distendido de las camareras de piso de hotel con el Presidente, quien se ha comprometido a mejorar sus condiciones laborales

MadridActualizado:

Rajoy no debía salir esta mañana de su asombro cuando Ana, una de las camareras de piso de hotel con las que se ha reunido en el Palacio de la Moncloa, se levantó la camiseta y le enseñó al presidente del Gobierno la faja con la que tiene que ir a trabajar.

El colectivo de las «kellys» han llevado hoy sus reivindicaciones hasta el extremo, humanizando un encuentro de dos horas con el presidente y mostrándole de primera mano las duras condiciones en las que realizan su trabajo.

A Ana no le intimidó la solemnidad de la sede de la Presidencia del Gobierno y azuzada por su compañeras, «que se vea bien», le decían, quiso aprovechar esta oportunidad que les brindaba el presidente para demostrarles que se sienten «explotadas» en su trabajo. «Le he dicho al prrsidente que tenemos que ir fajadas a trabajar y se ha quedadi muy impactado».

La escena la presenció Marta, como único testigo del gabinete de Rajoy de la inusual reunión de un presidente que terminó seduciendo a las camareras: «Ha sido un señor, ha sido cariñoso con nosotras y nos ha escuchado», afirmaba Eulalia Caballero, emocionada y entre lágrimas.

Y es que Rajoy ha terminado por cautivar a este colectivo, que afirmó que ha ido a la Moncloa para hablarle de tú a tú al presidente: «Sin intermediarios, sin que nadie edulcore nuestra problemática, porque los empresarios y los sindicatos nos quitan credibilidad. Los sindicatos no han sabido atajar nuestra reivinidicación».

El presidente se ha comprometido a realizar mejoras laborales, como la posible modificación del artículo 42.1 del Estatuto de los Trabajdores para que el servicio de las camareras de piso no pueda ser externalizado. Igualmente, también le ha dado esperanzas para la posible inclusión de las enfermedades músculoesqueléticas en la lista de enfermedades profesionales de la Seguridad Social.

Y ellas, tras encontrarse con un presidente afable que les ha escuchado, le han recomendado«queda cada mes abra la puerta de la Moncloa a los colectivos sociales»