Montserrat Comas.ABC

Un juez echa de casa a un hombre para garantizar la seguridad de su mujer

La «reiteración de la conducta agresiva» de un hombre hacia su mujer ha llevado a un juez de Barcelona a echarle de su casa para «garantizar la seguridad» de la víctima hasta que se celebre el juicio. Aunque esta medida cautelar la recomendó el propio Consejo General del Poder Judicial, fuentes judiciales afirman que nunca antes se había aplicado.

ABC BARCELONA.
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Un juez de Barcelona ha echado de casa a un hombre acusado de maltratar a su mujer para garantizar la seguridad de ésta, para lo que incluso le ha prohibido de momento que visite a su hijo de 3 años y que se acerque a su compañera a menos de 100 metros en lugares públicos. Fuentes judiciales han explicado a Efe que ésta es la primera vez que se tiene noticia de la adopción de medidas judiciales cautelares tan severas contra un acusado de maltrato doméstico que aún está pendiente de juicio.

El Consejo General del Poder Judicial (CGPJ), con la dirección de la juez barcelonesa Montserrat Comas, publicó en el año 2001 una serie de consideraciones y recomendaciones, en las que se aconsejaba a los jueces que, de forma cautelar, diesen el uso de la vivienda y la custodia de los hijos a la víctima de casos de violencia doméstica, aunque hasta ahora, según las mismas fuentes, no se habían aplicado estas medidas, al menos en Cataluña.

En este caso, el juez basa su medida en la «reiteración de la conducta agresiva» imputada al acusado, Manuel L.F., «consistente en amenazas verbales graves acompañadas de una agresión leve a la madre de la denunciante, hecho sucedido en el domicilio conyugal y admitido por el propio denunciante». El juez considera adecuadas estas medidas para «garantizar la seguridad y tranquilidad de las víctimas hasta que se celebre el juicio», señalado para la primera semana de junio.

El magistrado no cree necesario, por ahora, encarcelar preventivamente al acusado, pero le advierte de que, si quebranta la medida de alejamiento de su compañera, se le decretará inmediatamente su ingreso en la cárcel.

Para asegurarse del cumplimiento de estas medidas cautelares, el juez envió a la Policía al domicilio conyugal y obligó al acusado a recoger todos sus enseres y a entregar las llaves de la casa, a la que, además, no podrá acercarse bajo ningún concepto. Además de todo ello, el juez ha prohibido al imputado ver a su hijo pequeño hasta que tome una decisión el juzgado de familia que tramita el proceso de separación de la pareja. Asimismo, Manuel L.F. tampoco puede acercarse a menos de 100 metros de su compañera en cualquier lugar público donde se encuentre, sea un centro comercial, un parque o cualquier otro, y tampoco puede dirigirse ni física ni verbalmente a los padres de la mujer, ya sea por teléfono, fax, correo o incluso el interfono de la finca donde viven.

Programa de control

La Policía ha comunicado al juzgado que ha incluido al hombre en un programa de control específico de personas sometidas a medidas cautelares por la justicia. El juzgado adoptó estas medidas para garantizar la seguridad de la mujer, C.S.N., después de que ésta denunciase ante la Policía y el juzgado que el marido, que se resistía a abandonar el domicilio, la seguía maltratando. Por ello, el juez convocó el pasado 7 de mayo una vistilla urgente en la que la Fiscalía y la acusación particular pidieron la adopción de estas medidas. No obstante, en el juicio que se celebrará la primera semana de junio, el fiscal, según su escrito de acusación, pide únicamente un año de prisión para el procesado, imputado por cinco episodios de maltrato doméstico, ya que le aprecia una atenuante de embriaguez habitual. Según la Fiscalía, Manuel L. suele maltratar a su compañera y otros miembros de la familia «cuando abusa» del alcohol.

Una mujer en la UCI

Por otra parte, una mujer fue apuñalada en la madrugada de ayer por su marido, del que se encuentra en trámites de separación, en su domicilio de La Carlota y permanece ingresada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba con pronóstico reservado.

Fuentes del centro sanitario indicaron que la víctima ingresó con heridas inciso-punzantes en abdomen y tórax que afectaban a hígado y pulmones, por lo que tuvo que ser intervenida de urgencia. El agresor, F.V.M., de 37 años, se entregó en las dependencias de la Policía Local de La Rambla tras la agresión.