#SaveDinaAliUna joven saudí es «secuestrada» por su familia cuando intentaba huir a Australia

La joven Dina Ali Lasloon, que intentaba huir de su familia a Australia para pedir asilo humanitario, habría sido obligada a regresar a Arabia Saudí por sus familiares

El CairoActualizado:

«¿Dónde está Dina Ali? Salvad a Dina Ali». Una joven saudí de 24 años fue retenida la semana pasada en el aeropuerto de Manila (Filipinas) y su pasaporte confiscado cuando intentaba continuar su viaje a Australia para pedir asilo humanitario, huyendo de su familia. Horas más tarde, la joven fue obligada por sus tíos a abordar un vuelo de vuelta a Arabia Saudí, a donde llegó el pasado 11 de abril, según fuentes aeroportuarias. Desde entonces, no se tienen noticias de su paradero, y tanto activistas como grupos proderechos humanos como Human Rights Watch temen que esté siendo retenida y maltratada por su familia en Arabia Saudí.

«Si mi familia, mis tíos, vienen (a por mi), me matarán. Si vuelvo a Arabia Saudí estaré muerta. Por favor, ayudadme», asevera la joven en varios vídeos grabados con el teléfono móvil de otra pasajera de origen canadiense, Meagan Khan. Siempre según el relato de Khan, una Dina Ali deshecha en lágrimas se acercó a ella en la sala de espera de las puertas de embarque en el aeropuerto internacional de Manila, pidiéndole usar su móvil. «Me dijo que le habían quitado el pasaporte y que no la dejaban embarcar en el vuelo a Sídney. Que era profesora y que vivía en Kuwait, y que intentaba huir a Australia para pedir asilo. Quería escapar de un matrimonio forzoso y de su familia, que pretendía que regresara a Arabia Saudí», explica Khan a este periódico.

Durante su espera en el aeropuerto de Manila y hasta que Khan tuvo que abordar su vuelo, ambas grabaron varios vídeos -que no han podido ser autentificados- en los que la joven relata que las autoridades aeroportuarias Filipinas confiscaron su pasaporte y su tarjeta de embarque a petición de la embajada saudí hasta que sus familiares llegaran al aeropuerto y pudieran llevársela de nuevo al reino del golfo. Aunque el relato de Khan y otros activistas en redes sociales no ha podido ser comprobado oficialmente, la embajada saudí en Manila emitió un comunicado el 12 de abril, confirmando que «una mujer había sido devuelta a sus familiares en su país de origen». Según la embajada, la detención y regreso forzado de la mujer -presuntamente Dina Ali Lasloon- era «un asunto privado de familia».

Tarjeta de embarque de la joven desde Kuwait a Manila, donde fue retenida
Tarjeta de embarque de la joven desde Kuwait a Manila, donde fue retenida

En Arabia Saudí, reino wahabita que sigue una estricta ley islámica de la sharía, las mujeres no pueden casarse, trabajar, abrir una cuenta bancaria, solicitar su pasaporte o viajar sin el consentimiento de su guardián masculino, que durante toda su vida será su padre, su hermano, su esposo o incluso sus hijos menores. «Las mujeres saudíes que abandonan a su familia o el país pueden enfrentarse a la conocida como "violencia de honor" si regresan en contra de su voluntad», ha señalado la investigadora de HRW para Oriente Medio Sarah Leah Whitson.

Tras varias horas en el aeropuerto, Dina Ali fue finalmente forzada por sus tíos, que se personaron en Manila, a abordar un vuelo de vuelta a Riyad, según varios testigos relataron a la agencia Reuters: «Escuché a una mujer gritando. Vi a dos o tres hombres llevándosela. No eran filipinos, parecían árabes». Una fuente de seguridad del aeropuerto de Manila, que pidió mantener el anonimato, relató a HRW que vio cómo personal de la aerolínea y tres hombres -aparentemente de rasgos árabes- entraron al lobby donde se resguardaba la joven y se la llevaron a rastras.

Una vez en Riyad, el rastro de la joven desaparece por completo. Según activistas saudíes por los derechos de la mujer, Dina Ali podría haber sido trasladada a un centro gubernamental de detención/acogida de mujeres, donde no han podido ponerse de nuevo en contacto con ella. Lasloon no podrá abandonar el centro a menos de que cuente con el permiso de su guardian. «Las autoridades saudíes deberían hacer público si Lasloom está con su familia o retenida por el Estado. Deberían proteger inmediatamente a esta mujer de su familia y asegurarse de que no sufre violencia ni castigos por huir. Si está con el Estado, debe hacerse público en qué condiciones», añade Whitson.

Según la organización, en Arabia Saudí los centros de acogida como en el que supuestamente estaría retenida Lasloom son utilizados tanto para proteger a mujeres que huyen de los abusos de su familia como para detenerlas sin acceso al exterior. En virtud de la ley saudita, Lasloom podría incluso enfrentarse a cargos criminales por «desobediencia al padre» y por «dañar la reputación del reino».

El de Lasloom es sólo el último caso de una serie de ejemplos similares en los últimos años en el reino saudí, donde pese a avances como que las mujeres puedan presentarse a las elecciones locales, muchas continúan intentando huir de un reino que las trata como menores o incluso prisioneras de los hombres durante toda su vida. Hace unos años, cuatro hijas del anterior rey saudí -Jawaher, Sahar, Hala y Maha- lograron contactar con varios medios para denunciar cómo habían sido encerradas en un decrépito palacio, sin poder apenas contactar con el exterior y sobreviviendo a duras penas con comida caducada que sus guardianes les dejaban.

Para la activista Moudi Aljohani (26 años), una de las personas con las que presuntamente Lasloom se puso en contacto desde el aeropuerto de Manila, Arabia Saudí continúa siendo «una parte del mundo que castiga a las mujeres por su existencia». Esta joven, que abandonó Arabia Saudí tras un confinamiento de meses por su familia, que la consideraba «demasiado americanizada», está actualmente pidiendo asilo en Estados Unidos, una «tendencia cada vez más común» entre jóvenes sauditas, según señala.