La novia del turista inglés fallecido en junio en Magaluf critica la baja altura de las barandillas en España

La joven descarta en un escrito publicado en Twitter que la muerte de su prometido fuera debida a un posible caso de «balconing»

Palma de MallorcaActualizado:

La novia del joven británico fallecido el pasado 7 de junio en la zona turística mallorquina de Magaluf tras precipitarse desde el segundo piso del hotel en el que se alojaba, ha publicado en las últimas horas un mensaje en su cuenta oficial de Twitter en el que desvicula la muerte de su prometido de un posible caso de «balconing». En ese sentido, la muchacha, Mia Smith, atribuye el fallecimiento de su prometido, Freddie Pring, a la baja altura de las barandillas de los balcones en España.

Cabe recordar que la práctica del «balconing» consiste, esencialmente, en lanzarse desde una terraza a una piscina o en pasar de un balcón a otro en un hotel o en un apartamento. Sin embargo, en ocasiones se califican ahora como posibles casos de «balconing» percances graves o fatales que pueden obedecer en realidad a un accidente doméstico, un despiste o un problema de salud.

Por lo que respecta al trágico suceso del 7 de junio, fuentes oficiales de la Guardia Civil explicaron entonces a ABC que el citado accidente se había producido en torno a las tres de la madrugada, en un establecimiento ubicado en la avenida Magaluf. Una vez que se tuvo conocimiento de la caída del joven turista inglés, de 20 años de edad, se desplazaron de inmediato hasta el lugar los servicios de emergencias, pero no pudieron hacer ya nada por salvar su vida. La Policía Judicial de la Guardia Civil pasó a hacerse cargo de la investigación del suceso, para determinar las causas exactas de lo ocurrido.

Diversas críticas

El texto que ha publicado Mia Smith este jueves se titula «Retuitéalo para salvar una vida». La joven señala que su novio se encontraba en Mallorca por un viaje de trabajo. «Freddie no fue el primero y probablemente no será el último en morir al caer desde un balcón», lamenta. A continuación, recuerda que sucesos de este tipo ocurren en todo el mundo, pero añade que «la mayoría de los incidentes» suceden en España y en sus islas, circunstancia que atribuye a que la altura mínima de los balcones en nuestro país es de 1,09 metros.

«Si hubiera oído hablar de los innumerables incidentes relacionados con las caídas de balcones antes de que mi novio fuera a Magaluf, me hubiera asegurado de que hubiera cerrado su balcón y no hubiera intentado siquiera salir después de beber», afirma más adelante. «Si es posible tropezar y caer desde un balcón, es porque no es 100 por cien seguro», indica también, al mismo tiempo que critica que en Magaluf y en otros destinos turísticos los hoteles estarían fomentando el consumo de alcohol. Por último, pide «ir con cuidado» para evitar futuras nuevas tragedias.

En cualquier caso, el escrito de la joven ha recibido tanto mensajes de apoyo como otros de crítica, al considerar determinados lectores del tuit de Mia Smith que la problemática de las caídas en Magaluf y en otras zonas turísticas va mucho más alla de la posible altura concreta de las barandillas de los balcones, al existir a menudo problemas previos como el consumo excesivo de alcohol o de sustancias estupefacientes.