Thomas, el presunto asesino de su mujer y su hijo mayor. El pequeño Jonas logró escapar
Thomas, el presunto asesino de su mujer y su hijo mayor. El pequeño Jonas logró escapar
Doble crimen de Adeje

Jonas, el niño más solo del mundo

La familia alemana del único superviviente del crimen de Adeje deja en manos de un sacerdote la tutela del pequeño

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En su declaración ante el juez en Tenerife, Thomas Handrick decidió ayer no cooperar con la Justicia y guardar el silencio que le permite la ley. Cuando tomó la palabra lo hizo únicamente para pedir analgésicos para su dolor de espalda. Ni una palabra para preguntar por su hijo Jonas, a punto de cumplir 8 años y único superviviente de la cueva de Adeje donde asesinó a golpes a su mujer y a su hijo mayor. Jonas permanece bajo cuidados de los servicios sociales españoles y su custodia no ha sido todavía solicitada por los abuelos maternos. El Ministerio de Exteriores alemán confirma que los abuelos, sobre los que en un primer momento se especuló que volarían a Tenerife para hacerse cargo del niño, no llegaron a realizar ese viaje.

La Dirección General de Protección a la Infancia y a la Familia del Gobierno regional, que tutela al menor, se puso en contacto con ellos a través del consulado alemán en Canarias y realizaron las consultas pertinentes para saber si el seguro pagaba los billetes a Tenerife. No fue ese el caso y finalmente decidieron que viajase solamente una tía del niño. «La noticia les ha causado gran impacto, necesitan tiempo para hacerse a la idea», explican fuentes del Ayuntamiento de Halle, «para unos abuelos es mucha responsabilidad hacerse cargo de una situación así, la ley no les obliga, y por eso finalmente decidieron quedarse y que viaje la tía, que se sentía más fuerte». Aunque aún no ha llegado.

Tutela provisional

El único trámite realizado por la familia fue firmar un poder para que pueda visitar a Jonas y hacerse con la tutela provisional un sacerdote evangélico que vive en Tenerife y que habla alemán, Immo Wache, pero que no se lo ha llevado a vivir con él.

Jonas, que se encuentra en un país que no conoce y que no habla español, sigue solo desde hace ya una semana, cuando presenció la agresión a su madre y a su hermano Jakob. La falta de urgencia de la familia por acompañar al niño, que pude chocar con la cultura familiar española, forma parte de la manera de entender las relaciones familiares muy extendida especialmente en la Alemania Oriental, que vivió cuatro décadas bajo el régimen comunista y en el que era el Estado el responsable y primer proveedor de los niños. Los abuelos no son considerados de hecho por la ley responsables ni competentes, si faltan los padres, y solo a partir de una sentencia de 2015, un tribunal de Renania-Palatinado ha considerado oportuno igualar a una pareja de abuelos que se habían hecho cargo de su nieto en la percepción de las ayudas a la infancia.

«El padre está detenido, pero todavía no está claro qué ha pasado y podría todavía quedar libre y querer la custodia de su hijo. Hasta que hable la Justicia, la familia no debe meterse», dice un vecino de Sylvia, la mujer asesinada, justificando el abandono de Jonas, «además todavía no le han dicho al niño del todo lo que ha pasado, eso es lo que han comentado en la empresa, y es mejor que se encarguen de eso los psicólogos».

Thomas no quería que su mujer trabajase

A la puerta de la casa de la familia en Halle, en el estado federado alemán de SajoniaAnhalt, hay una vela encendida. Esa era la vivienda que compartió el matrimonio hasta hace dos años, cuando tras una discusión Thomas se fue de casa y se instaló en Tenerife. El motivo de la discusión, según ese mismo vecino, es que Thomas no quería que su mujer trabajase. El presunto asesino es propietario de varias viviendas en Halle y consideraba que tenían suficiente para vivir con los ingresos que le proporcionan los alquileres. Desde entonces vivían separados pero sin tramitar el divorcio porque el marido se negaba. «Todavía albergaba la esperanza de retomar la relación con Sylvia», relata el vecino.

La mujer, sin embargo, había continuado su vida con los dos niños, compaginando felizmente su trabajo en una consultoría de ingeniería informática con los cuidados de sus hijos y con su afición por los deportes. Sylvia, describen sus compañeros de trabajo, «era una forofa del FC Bayern y una gran deportista, jugaba en el equipo de baloncesto femenino Lions SV y salía a correr regularmente». El viaje a Tenerife, durante el que esperaba convencer a Thomas para tramitar amistosamente el divorcio, había sido preparado con gran antelación. Sylvia había pedido estas vacaciones al departamento de personal de la empresa Gisa en octubre de 2018, un plazo de anticipación muy habitual para los turistas alemanes.

A petición de la policía de Tenerife, la policía de Halle efectuó el sábado un registro en el domicilio alemán. El portavoz de la Fiscalía de Halle, Ulf Lenzer, ha confirmado a ABC que ha sido abierta una causa en Alemania pero que la investigación la lleva con prioridad la policía española.