El invasor más voraz llega al plato

El cangrejo azul era un problema en el Mediterráneo hasta que se convirtió en un capricho gastronómico

BARCELONAActualizado:

Los primeros ejemplares llegaron al Delta del Ebro hace un par de años. Se instalaron junto a otras especies invasoras: el caracol manzana, la rana toro, el cangrejo americano, el mosquito tigre o el mejillón cebra. Y se convirtieron en un nuevo quebradero de cabeza para quienes intentaban mantener el equilibrio ecológico de una zona tan inestable. Mientras se dudaba cómo combatirlo, el cangrejo azul ha ido conquistando buena parte del Mediterráneo y también el paladar de los cocineros por su gran sabor. Hoy es el último capricho gourmet con el que se aderezan desde arroces hasta pastas.

El cangrejo azul (Callinectes sapidus) ha sido incluido precisamente este año como especie pesquera y acuicola admitida en España, pero a la vez es una de las 100 especies invasoras más perjudiciales del Mediterráneo. Muy diferente a los pequeños cangrejos del terreno, éste, procedente de la costa atlántica americana, puede llegar a tener 25 centímetros de largo y a pesar hasta un kilo. Es un depredador nato que se alimenta de otras especies.

Se come el marisco de la zona

«Tiene unas pinzas muy agresivas, pocos animales pueden enfrentarse a él», relata a ABC Diego Castejón, doctor en biología y colaborador en el Instituto de Ciencias del Mar del CSIC. Clavando sus tenazas en la arena o usándolas para cazar en el agua, consigue sus alimentos: cangrejos autóctonos –mucho más pequeños–, almejas, berberechos, mejillones, ostras o langostinos forman parte de su menú.

Desde finales de 2012, cuando se descubrió en el Delta, su expansión ha sido imparable y prueba de ello son las imágenes de centenares de ejemplares enganchados a redes de pesca en la laguna de la Encanyissada, en los canales del río o en los arrozales de la zona. Además de tener alimento fácil, la desembocadura del Ebro, con su confluencia de aguas dulces y saladas cargada de nutrientes el río arrastra hasta que llega al mar, convierte la zona en un punto ideal para que la especie se reproduzca con facilidad.

Tal es así que, tras unos primeros años investigando su procedencia y descubrir que era muy apreciada en América, desde agosto de 2016 se empezó a comercializar el cangrejo azul en la lonja de Sant Carles de la Ràpita (Tarragona) y desde entonces han pasado por esa lonjas y las de L’Ampolla, Deltebre y Les Cases d’Alcanar unas 40 toneladas de este crustáceo. Los pescadores de la zona estiman que este año cosecharán entre 2 y 3 toneladas y, aunque hace poco se vendía a los 10 euros/kilo, su abundancia está abaratándolo.

Explotación intensiva

Seis años después de que fuera detectado en la zona, el Gobierno catalán ha hecho la primera evaluación de la especie en el Delta, en un estudio que constata su fase de crecimiento. «El cangrejo azul está siguiendo el mismo patrón que el resto de especies invasoras biológicas, que tienen una fase de crecimiento exponencial para expandirse y no llegan a un equilibrio hasta que no hay una falta de recursos tróficos u otros factores como la predación o competencia», explica a ABC el director general de Pesca de la Generalitat de Cataluña, Sergi Tudela.

Con este panorama, el departamento de Agricultura de Cataluña ha decidido facilitar la explotación profesional intensiva de este ejemplar para garantizar su comercialización en las lonjas pesqueras y conseguir contener así la población en el Delta. Ya permitía a mariscadores su captura con aparejos tradicionales en las lagunas y bahías de la zona y el pasado verano empezó a otorgar las primeras licencias para su pesca en aguas continentales. La intención es dar más facilidades para que tanto mariscadores como pescadores puedan capturarlo.

Erradicación descartada

«La erradicación ya está descartada porque su velocidad de implantación y dispersión es enorme. Apostamos por promover al máximo la intensidad de la pesca, lo que en paralelo es una ayuda para el sector», reconoce Tudela. El Govern prefiere que la especie, a pesar de su grave amenaza, la especie no se considere invasora y estudiará ahora si destinar los FEMP (Fondos Europeos Marítimos y de Pesca) para abordar la problemática.

Entre los planes también está el conseguir captar la atención comercializadora internacional ante la más que probable saturación de los mercados locales. En Estados Unidos, de donde procede, el cangrejo azul es un manjar muy apreciado: la bahía de Chesapeake, en Maryland, lo tiene como una de sus joyas gastronómicas y allí es degustado al vapor, en tartas o incluso hamburguesas. En España, Mercabarna ha empezado a importar hace cuatro meses cangrejo azul de la zona de Grecia, aunque de manera testimonial.

Mientras, en el Delta ya es el protagonista de los restaurantes, que lo ofrecen como su nueva incorporación a la carta. A las ostras, langostinos, mejillones y tallarines les ha surgido este nuevo competidor, que se sirve de varias maneras: el arroz caldoso es lo más habitual, aunque también se puede degustar en otros platos, desde raviolis a croquetas