Los equipos de rescate de la Unidad Militar de Emergencias rastrean las zonas afectadas por las lluvias torrenciales
Los equipos de rescate de la Unidad Militar de Emergencias rastrean las zonas afectadas por las lluvias torrenciales - EFE

Inundaciones en MallorcaLas claves de la tragedia de Mallorca

Dos días después de las graves inundaciones habidas en la isla continúan abiertas diversas interrogantes

Palma de MallorcaActualizado:

Las consecuencias de las inundaciones del pasado martes en el noreste de Mallorca han sido trágicas a nivel humano, con la muerte confirmada de 12 personas, y asimismo catastróficas a nivel de daños materiales, que aún no han podido ser cuantificados. Pasadas las primeras horas de consternación, de muestras de solidaridad desde toda España y de elogio del trabajo realizado por todos los efectivos de los servicios de emergencias, han empezado a surgir varias interrogantes sobre lo sucedido y sobre si las instituciones de Baleares destinaron desde el primer momento todos los medios necesarios para paliar en la medida de lo posible las consecuencias del suceso.

¿Mallorca había vivido ya unas inundaciones semejantes?

—Sí, hace 29 años, en concreto, en la madrugada del 6 de septiembre de 1989. Ocurrió en el noreste y en el sur de la isla. En aquellas fechas, el torrente de Sant Llorenç también se desbordó, si bien no hubo que lamentar ninguna víctima mortal en dicha localidad. En total hubo tres fallecidos, todos ellos españoles, que acondicionaban un hotel en Felanitx. El nivel de las precipitaciones fue semejante al del pasado martes, con cifras de entre 200 y 250 litros por metro cuadrado. Más recientemente, el 17 de octubre de 2007, hubo una gran tempestad en Palma, que provocó numerosos daños materiales. Entonces murió una turista danesa cerca del pueblo de Puigpunyent.

¿Se podía prever la catástrofe?

—Todos los expertos de la Universidad de las Islas Baleares consultados estos días, tanto geógrafos como hidrogeólogos, han coincidido en que las tormentas del martes fueron tan fuertes, localizadas y concentradas en unas pocas horas, que resultaba imposible que cualquier torrente pudiera contener tanta cantidad de agua. A juicio de estos especialistas, el problema más grave e irresoluble sería otro, en concreto, que en el entorno de numerosos torrentes isleños, no sólo en el de Sant Llorenç, se han construido y se siguen construyendo viviendas con el permiso de la Administración, a pesar de ser espacios considerados como «zonas inundables».

¿Cuál fue la diferencia con otras inundaciones habidas en Mallorca?

—En Baleares suele ser habitual que con la llegada del otoño se produzcan tormentas de gran intensidad en el Archipiélago. Precisamente, la Agencia Estatal de Meteorología había previsto el pasado martes que habría fuertes precipitaciones en Mallorca y había activado las alertas correspondientes. La diferencia esencial con respecto a otras situaciones de intensos aguaceros vividas con anterioridad, fue que anteayer las tormentas se anclaron durante unas cinco horas seguidas en las zonas de Sant Llorenç, S'Illot y Artà. Cabe recordar que en Sant Llorenç se registraron el martes unos 220 litros por metro cuadrado, cuando en los primeros nueve meses de este año se habían contabilizado en dicho municipio unos 560 litros por metro cuadrado en total.

¿Se destinaron los medios necesarios desde el primer momento?

—Esta ha sido la cuestión que ha generado una mayor controversia hasta ahora, con críticas al Gobierno regional y al Consell de Mallorca, que presiden la socialista Francina Armengol y el ecosoberanista de MÉS Miquel Ensenyat, respectivamente. A lo largo de la jornada de ayer tanto bomberos de Palma como del resto de la isla criticaron con dureza la actuación de los máximos responsables de ambas instituciones. En el caso de Armengol, bomberos de Palma denunciaron que el Govern no les hubiese pedido el martes su ayuda para participar en las tareas de rescate. En el caso de Ensenyat, bomberos de varios pueblos de la isla lamentaron no haber sido movilizados de inmediato. Ambos colectivos consideran que en una catástrofe de tales dimensiones se debería de haber contado con su presencia. Por su parte, desde el Ejecutivo regional y desde el Consell han afirmado que el operativo contó con todos los medios técnicos y humanos necesarios desde el primer momento, negando además que hubiera una posible falta de coordinación operativa.

¿El torrente de Sant Llorenç estaba limpio?

—La Consejería de Medio Ambiente, que dirige el ecosoberanista de MÉS Vicenç Vidal, ha defendido desde el primer momento —al igual que varios expertos— que el torrente de Sant Llorenç estaba limpio y que a lo largo de todo el año se hace un seguimiento del estado de los distintos torrentes isleños. Esta última labor se lleva a cabo en colaboración con los consistorios correspondientes. Cabe recordar que tras las inundaciones de 1989, se hicieron trabajos de refuerzo en el torrente de Sant Llorenç, que fue canalizado con hormigón. A la espera de conocer en los próximos días mayores detalles sobre cuál era el estado exacto del citado torrente antes de las riadas del martes, de momento el partido ACTÚA-VOX ha pedido ya la dimisión de Vidal.

¿Actuó con celeridad Francina Armengol?

—La presidenta del Gobierno balear ha recibido también críticas por haber acudido el pasado martes por la tarde a un acto oficial, en concreto, a la inauguración de la exposición «Última Hora. 125 años de periodismo», en el museo Es Baluard de Palma. El acto tuvo lugar a las 19.30 horas, momento en que empezaban a trascender los primeros avances sobre el desbordamiento del torrente de Sant Llorenç. Fuentes oficiales del Ejecutivo regional señalaron que Armengol tuvo un conocimiento inicial de la situación estando ya en Es Baluard. La presidenta balear se marchó poco después y no se quedó al cóctel que se había organizado. «Armengol se dirigió directamente hasta la sede del 112, en donde permaneció hasta la una y media de la madrugada», afirmaron dichas fuentes.