María Dolores Vázquez, poco después de su detención por la Guardia Civil. ABC

Un informe de la Guardia Civil exculpa a la acusada del crimen de Mijas

La investigación del crimen de Rocío Wanninkhof, la joven de Mijas (Málaga) asesinada el 9 de octubre de 1999, podría dar un giro espectacular tras conocerse que un informe del Laboratorio de Criminalística de la Guardia Civil descarta que las fibras halladas en el cadáver de la joven coincidan con la ropa de la sospechosa. El fiscal, de confirmarse estos datos, podría pedir su excarcelación.

MÁLAGA. José María Camacho
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La Guardia Civil confirmó a ABC la existencia de dicho informe, aunque no detalló su contenido alegando que es secreto. Sin embargo, fuentes jurídicas próximas al caso, afirmaron que los informes del Instituto de Toxicología, realizado hace ya varios meses, y el de la Guardia Civil no son coincidentes, por lo que es probable que el titular del Juzgado de Instrucción número 3 de los de Mijas pida un nuevo estudio que permita arrojar algo de luz al extraño asunto.

Las reacciones ante la noticia no se hicieron esperar. El abogado de la acusación dijo ayer que desconocía la existencia de dicho estudio, mientras la madre de Rocío, Alicia Hornos, mostró su sorpresa por la aparición de este nuevo informe que contradice al primero. La extrañeza es aún mayor si se tiene en cuenta que el informe exculpatorio ha sido realizado por la propia Guardia Civil, que ha sido la responsable de las investigaciones, que duran ya más de un año y que continúan arrojando unos resultados, cuando menos, inciertos.

«HAY OTRAS PRUEBAS»

En opinión de la madre de la víctima, es sorprendente que aparezca ahora uno nuevo informe diciendo que las fibras de tejido halladas en la piel de la joven no coinciden con las de prendas intervenidas en el segundo registro del chalé de María Dolores Vázquez. Asimismo, mostró su confianza en que la presunta asesina permanezca en la cárcel de Alhaurín de la Torre, ya que para Hornos hay otras pruebas, además del informe del Instituto de Toxicología, que incriminan a su ex amiga.

Por su parte, el abogado de la defensa, Pedro Apalategui, al no coincidir los resultados de ambos estudios, no descartó pedir a la Audiencia Provincial la excarcelación de su cliente. Según el letrado, el nuevo informe coincide con las tesis que viene defendiendo desde el principio en el sentido de que su cliente «es inocente» y de que no hay pruebas para mantenerla en prisión.

Hay que recordar que el informe de Toxicología fue clave para que la Audiencia de Málaga decidiese mantener en prisión a a la principal sospechosa y precisamente esos estudios fueron también base de las alegaciones de la acusación particular y del fiscal para solicitar que se mantuviera el encarcelamiento.

Ante la nueva situación, el representante del Ministerio Público no descarta pedir la puesta en libertad de María Dolores Vázquez, «si es que se confirman los resultados del informe de la Guardia Civil», según fuentes judiciales, que admitieron que aunque hay otros indicios contra la sospechosa, «era el informe de Toxicología el que sustentaba la mayor parte de la acusación». Y ahora esos estudios están en entredicho.

Rocío Wanninkhof desapareció el 9 de octubre de 1999 cuando se dirigía desde la pedanía de La Cala de Mijas hacia su casa, situada en la urbanización La Cortijera. El cadáver de la joven fue encontrado el 2 de noviembre de ese mismo año, en una urbanización de Marbella, a 32 kilómetros del lugar donde se perdió su pista. Un año más tarde, María Dolores Vázquez fue detenida en su domicilio por la Guardia Civil como presunta asesina.

Además del informe de Toxicología ahora puesto en cuestión por la propia Guardia Civil, los agentes del Grupo de Personas de la Unidad Central Operativa del Instituto Armado tenían otra serie de indicios que parecían apuntar a María Dolores Vázquez como autora del crimen: contradicciones en su testimonio -dijo que la noche de la desaparición no salió de casa y hubo testigos que confirmaron lo contrario-; una mujer vio cómo apuñalaba en la cocina de su casa una fotografía de la víctima, mientras comentaba que así habían matado a la joven; su perfecto conocimiento de la zona donde apareció el cadáver; la ruptura de su relación de amistad con la madre de Rocío, con la que llegó a convivir, y su carácter frío que, según el retrato psicológico del criminal realizado por los expertos, coincidía con ella.

POCAS EVIDENCIAS

Sin embargo, nunca apareció el arma homicida; nunca se encontró el automóvil en el que el autor de los hechos llevó el cuerpo sin vida de la chica hasta el lugar donde fue encontrado; nunca se encontraron en la ropa de la sospechosa restos de sangre y nunca, en fin, un testigo ha podido aportar dato alguno sobre su implicación en los hechos.