El cuerpo de la ballena tras ser sacado del agua - EFE Vídeo: «Acaban de dejar sin electricidad el puerto porque se les ha caído una ballena de 47 toneladas encima de un cuadro eléctrico»

Las impactantes imágenes del traslado de la ballena varada en Asturias

El rescate se ha complicado cuando la cola por la que estaba amarrada para ser izada se ha partido y el resto del cadáver ha vuelto a caer al agua

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El ejemplar de Rorcual Común que quedó varada el pasado miércoles en la cala del Figo, en Tapia de Casariego, ha sido rescatada del pedrero donde murió para trasladarlo a las instalaciones del Consorcio para la Gestión de Residuos Sólidos (Cogersa) en Gijón y realizarle la necropsia.

El ejemplar ha sido arrastrado desde el mar por una embarcación de Salvamento Marítimo que la ha conducido hasta el puerto de Navia, a unos veinte kilómetros del lugar donde quedó varada, para que fuera sacada del agua con la ayuda de una grúa situada en la zona que ocupa en la terminal el astillero Armón.

No obstante, la operación se ha complicado cuando la cola por la que estaba amarrada para ser izada se ha partido y el resto del cadáver ha vuelto a caer al agua, lo que ha hecho necesario recurrir a otra grúa para intentar sacarlo del agua.

Posteriormente estaba previsto cargar la ballena en un camión de transporte especial para ser trasladada al lugar donde se le realizará la necropsia y se procederá a eliminar sus restos.

Este traslado se ha llevado a cabo esta mañana a primera hora, tras constatar que el peso del animal era de 47 toneladas en lugar de las entre 25 y 35 en que se estimó inicialmente lo que requiere disponer de otro vehículo con mayor potencia.

Técnicos de la Consejería de Infraestructuras y Medio Ambiente del Principado habían tomado ayer muestras de sangre, piel y grasa del cadáver del animal y comenzaron a preparar el operativo para rescatar el cadáver de la ballena, de 21,7 metros de longitud.

Imagen del traslado del cadáver de la ballena
Imagen del traslado del cadáver de la ballena - EFE

El animal quedó varado en una pequeña cala de difícil acceso, a la que no se puede llegar en vehículo, y por la que han pasado en los últimos días numerosas personas para ver de cerca el cadáver de la ballena y fotografiarse con él.

Según la Coordinadora para el Estudio y la Protección de las Especies Marinas (Cepesma), se trata de una especie común en las aguas del Cantábrico, aunque en el caso de este ejemplar presentaba unos patrones de coloración inhabituales, y no había precedentes de una ballena de este tipo varada en la costa asturiana desde hace veinticinco años, también en Tapia de Casariego.