El Papa Francisco, en una imagen de archivo
El Papa Francisco, en una imagen de archivo - EFE

El Hospital del Papa comienza a atender a niños enfermos de Venezuela

Por el momento trata a tres adolescentes de entre 13 y 17 años y a una niña de 10 años, todos ellos enfermos de cáncer

Corresponsal en El VaticanoActualizado:

Consciente de que millares de niños mueren en los hospitales venezolanos por falta de medicinas o de cuidados, el Vaticano ha organizado con la ayuda del gobierno italiano el traslado a Roma de cuatro adolescentes venezolanos enfermos de cáncer, que están ya en el hospital Bambino Gesù, «el pediátrico del Papa», centro de referencia en Italia.

El hospital, situado en una colina al sur de la plaza de San Pedro, confirma que se trata de una niña de diez años y tres adolescentes de edad comprendida entre los 13 y 17 años. La embajada de Italia en Venezuela se encargó de conceder visados sanitarios a los menores de edad y a la madre o al padre de cada uno de ellos para que estén acompañados en Roma.

Tanto al hospital Bambino Gesù como al gobierno italiano le gustaría sacar más enfermos siguiendo el protocolo de este viaje a través de París en que los menores no solo han estado acompañados de uno de sus progenitores sino también de dos enfermeras voluntarias de la Cruz Roja Internacional.

A la llegada al pediátrico fueron recibidos y examinados en el servicio de emergencias, con el resultado de que los médicos ordenaron la hospitalización inmediata de tres de ellos. El cuarto de los pequeños pacientes recibirá tratamiento externo y tanto él como su acompañante viven en una de las casas de familia que el Bambino Gesù pone a disposición de quienes vienen de lugares lejanos para acompañar a niños enfermos.

Presionar a Maduro

La situación de estos cuatro niños y sus acompañantes es una especie de milagro comparada con la de los pacientes en los pediátricos venezolanos, según un dramático informe de expertos de Naciones Unidas divulgado en medios vaticanos.

En el hospital pediátrico Doctor Zubilla del estado de Lara fallecieron el año pasado por infecciones derivadas de falta de higiene nada menos que 16 niños. Las muertes por falta de medicinas y de equipos son muchísimas más en ese centro como en los del resto del país.

Tanto Cáritas Internacional como el Papa Francisco han pedido en muchas ocasiones ayuda de urgencia para Venezuela, pero apenas se consigue hacerla entrar y el Vaticano carece de medios eficaces para presionar a Maduro, que hasta ahora se ha mostrado capaz de superar las presiones de los países más poderosos, comenzando por Estados Unidos.

El pasado 7 de febrero, el Papa envió una carta al «Excelentísimo Señor Nicolás Maduro Moros, Caracas», omitiendo el título de presidente, como invitación a entregar el poder.

Precisamente ayer, Francisco recibió en el Vaticano a los directivos, benefactores y niños del Hospital de los Inocentes de Florencia, que cumple 600 años como entidad caritativa. Fue creado en el siglo XV para acoger a niños entregados por madres sin la capacidad real de cuidarlos.

«Casa de los inocentes»

El Papa llegó con un discurso escrito pero, en lugar de leerlo, hizo comentarios espontáneos sobre los «niños no acompañados víctimas de la guerra, la emigración y el hambre», proponiendo crear una «Casa de los Inocentes» a nivel mundial favoreciendo la adopción internacional.

Según Francisco, «muchas familias sin hijos desean adoptar uno, pero hay una burocracia enorme, cuando no hay corrupción», por lo que invitó a «crear una cultura de la adopción» que humanizará tanto a los niños como a los adultos que les adopten y les acojan en sus casas.

Les dijo también que, en estos momentos en que se registra el mayor número de refugiados de toda la historia de la humanidad, la Iglesia católica se ha hecho cargo de muchísimos porque es «la Madre Iglesia» y debe manifestarlo con hechos ayudando a los más necesitados.

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