De izquierda a derecha: El periodista Fernando González Urbaneja, la secretaria de Política Municipal, portavoz y concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, el vicesecretario general de comunicación del Partido Popular; Pablo Casado y el exsecretario general del PSOE de Euskadi, Nicolás Redondo Terreros
De izquierda a derecha: El periodista Fernando González Urbaneja, la secretaria de Política Municipal, portavoz y concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid, Begoña Villacís, el vicesecretario general de comunicación del Partido Popular; Pablo Casado y el exsecretario general del PSOE de Euskadi, Nicolás Redondo Terreros - TWITTER

«La historia de la Constitución es la historia de un éxito que no sabemos defender»

Fernando González Urbaneja, Begoña Villacís, Pablo Casado y Nicolás Redondo Terreros fueron los encargados de clausurar la edición 2017 de la Escuela de Periodismo Manuel Martín Ferrand en la que se reflexionó sobre la profesión, el marco constitucional español y la situación en Cataluña

MADRIDActualizado:

Periodista total, insorbornable, independiente, protector del lenguaje, defensor de la verdad por encima de la mentira, inconformista (leal al jefe pero desobediente para llegar a más). Son algunos de los adjetivos empleados para calificar el tipo de periodismo al que los jóvenes que empiezan a ejercer (y los que llevan años haciéndolo) deberían aspirar a realizar.

Así lo transmitieron los cuatro ponentes encargados de clausurar la edición 2017 de la Escuela de Periodismo Manuel Martín Ferrand. De alguna manera, al definir al periodismo con estos generosos calificativos todos aludían al gran comunicador que le da nombre a la prestigiosa escuela.

Pablo Casado, vicesecretario general de comunicación del Partido Popular; Nicolás Redondo Terreros, exsecretario general del PSOE de Euskadi y Begoña Villacís, secretaria de Política Municipal, portavoz y concejal de Ciudadanos en el Ayuntamiento de Madrid hablaron de periodismo en el Salón de Grados de la Universidad CEU San Pablo pero el tema central, relacionado con este, fue el marco constitucional español y la situación en Cataluña. El debate, o más bien puesta en común y reflexión, fue moderado por el periodista Fernando González Urbaneja.

«La Constitución de 1978 es la mejor que hemos tenido, la más inclusiva de todas, la que más prosperidad, entendimiento e integración entre los españoles ha conseguido», sentenció Urbaneja que abrió la conversación en torno a la necesidad de reformar o no la Carta Magna.

«La reforma requiere de un debate y de la incorporación de mayorías muy amplias de los partidos tradicionales: sin el PP y el PSOE no hay reforma posible», señaló Urbaneja. Al respecto, Casado apuntó: «Mi partido no se cierra a la reforma pero hay que saber para qué se propone dicha reforma». Lamentó que el escenario para un cambio no sea el que se vivió años antes cuando los representantes políticos eran otros: «Tristemente, nuestros interlocutores no son tan buenos como los de antes. Pablo Iglesias no es Jordi Solé Tura y Rufián no es Roca». Defendió que la reforma debe hacerse con el máximo consenso y no para contentar a los nacionalistas.

Nicolás Redondo recordó que, «así como la Transición es la historia de la renuncia (porque para lograrse muchos tuvieron que hacerlo, salvo los nacionalistas), la historia de la Constitución es la historia de un éxito que no sabemos defender».

Redondo reconoció no oponerse a la reforma pero sí a algunos de los motivos esgrimidos para hacerlo, como el que defiende que hay un sector de la población, los jóvenes, que no la han elegido.

Villacís defendió la necesidad de una reforma recordando su paso por las aulas de Derecho, cuando se formaba, en la que los profesores le advertían a los alumnos de que las normas van detrás de la sociedad y si esta cambia también lo tienen que hacer las leyes. Eso sí, «reformar por reformar no sirve para nada, hay que hacerlo con un fin determinado».

«Punto de inflexión»

Respecto a la situación en Cataluña, Urbaneja señaló que no es fruto de un problema entre España y esta comunidad sino entre los propios catalanes. «Plantearlo como un conflicto con España es una perversión de la realidad».

Casado señaló que la situación en Cataluña llegará a un punto de inflexión el próximo 21 de diciembre, cuando se celebran las elecciones. «No sé qué pasará pero ya ha quedado demostrado que la alternancia es posible, que hay una mayoría silenciosa que tiene mucho que decir y que la Constitución tiene mecanismos para actuar. Por eso, vamos a intentar mejorar sin poner a España patas para arriba».

Redondo citó la relación con los nacionalistas vascos como ejemplo a seguir por los catalanes. «La relación con los nacionalistas vascos, surgida no por virtud sino por necesidad, es un ejemplo para el nacionalismo catalán que no tiene cobertura ideológica ni política», criticó.

Villacís defendió la labor de su compañera de partido, Inés Arrimadas y la estoicismo de los catalanes que, pese al boicot de los productos que sufre la comundidad no le están exigiendo a sus representantes más que tranquilidad.