Guadalupe Ortiz de Landázuri, la primera laica del Opus Dei beatificada
Guadalupe Ortiz de Landázuri, la primera laica del Opus Dei beatificada - ARCHIVO ABC

Guadalupe Ortiz de Landázuri: de la ciencia a la santidad

La profesora de Química será beatificada hoy en una ceremonia en Madrid

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Guadalupe Ortiz de Landázuri nació en el madrileño barrio de Malasaña en 1916. Hoy, 18 de mayo esta doctora en Química, investigadora y docente se convertirá en uno de esos «santos de la puerta de al lado» que tanto proclama el Papa Francisco.

La ceremonia de beatificación tendrá lugar en Madrid en el Palacio de Vistalegre y estará presidida por el cardenal Angelo Becciu, prefecto de la Congregación para la Causa de los Santos.

Guadalupe era una mujer corriente pero con una fe extraordinaria. Estudió Ciencias Químicas en la entonces Universidad Central, siendo una de las cinco mujeres de una clase de 70 estudiantes. Luego dió clases de Física y Química en varios centros de Madrid, como el Colegio de las Irlandesas, el Liceo Francés o el Instituto Ramiro de Maeztu.

«Es muy conmovedor ver cómo esta profesora estaba preocupada porque sus alumnos entendieran la Química. Realmente santificó su trabajo», asegura el vicepostulador de la causa José Carlos Martín de la Hoz.

En 1965, Guadalpupe fue la única mujer en recibir el «Premio Juan de la Cierva de Investigación» y consiguió su doctorado con una tesis sobre la capacidad refractaria de las cenizas de la cascarilla del arroz. Pese a ser una apasionada de la ciencia, su mayor afán era su fe. Esa pasión por anunciar el Evangelio la convertirá el próximo 18 de mayo en la primera persona laica de la Prelatura del Opus Dei en subir a los altares.

Promoción de la mujer

«Guadalupe ayudó a la gente a tener horizontes, a tener ilusiones, valores, apertura de mente y de corazón», asegura el padre De la Hoz. Dedicó gran parte de su vida a fundar el Opus Dei en México, con una intensa labor evangleizadora y de promoción social, especialmente dedicada a la mujer.

En este país iberoamericano, Guadalupe impulsó centros de formación cultural y profesional de las mujeres rurales. Puso en marcha una granja-escuela, un centro de enseñanza primaria y secundaria, un taller de confección, un colegio de alfabetización y una escuela hotelera para mejorar la vida de las mujeres.

«Su principal característica era su alegría incontenible, una característica típica de una persona que confía en Dios y en los demás», señala el vicepostulador.

Su beatificación será posible gracias a la curación milagrosa de Antonio Jesús Sedano Madrid que sufría un tumor maligno de piel en el ojo derecho. Una noche, cuando faltaban solo unos días para la intervención quirúrgica en la que le extirparían el cáncer, Antonio acudió a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri.

Frente a una estampa de la nueva beata que Antonio había encontrado en el templo al que solía acudir a misa invocó: «Tú puedes hacerlo, haz que yo no tenga que ser operado, eso es poca cosa para ti». A la mañana siguiente, el tumor había desaparecido por completo. Antonio Jesús falleció en 2014 –doce años después del milagro– por una enfermedad cardíaca.