Greenpeace desembarca en la central de Los Barrios para reclamar el final del carbón
Greenpeace desembarca en la central de Los Barrios para reclamar el final del carbón - GREENPEACE

Greenpeace desembarca en la central de Los Barrios (Algeciras) para reclamar el final del carbón

Cinco escaladores han subido a la grúa de 50 metros del puerto con pancartas con el lema: «Cambia la energía, no el clima»

CádizActualizado:

Activistas de Greenpeace han desembarcado en lanchas en el muelle desde el que se descarga el carbón para la central térmica de Los Barrios (Algeciras) para reivindicar que no se apoye, ni con inversiones privadas ni con subvenciones públicas, a este combustible, «el principal responsable de cambio climático».

A primeras horas de la mañana de este viernes una veintena de activistas Greenpeace han desembarcado en lanchas del «Rainbow Warrior» en el dique del muelle de Endesa desde el que se descarga el carbón para la central térmica de Los Barrios (Algeciras), propiedad de Viesgo, y han desplegado una pancarta de más de 30 metros de largo con el mensaje «Fábrica de cambio climático».

Mientras, cinco escaladores han subido a la grúa de 50 metros del puerto con pancartas con el lema: «Cambia la energía, no el clima».

En una nota de prensa que ha difundido para informar de su acción, Greenpeace explica que con ella reclama «que no se dedique más dinero al carbón, ni en inversión privada ni en subvención pública».

«Los últimos datos de Red Eléctrica de España (REE) confirman no solo que es posible prescindir del carbón, sino que disminuir su uso reduce enormemente las emisiones y por tanto supone un gran beneficio para el clima. A nivel mundial el carbón es responsable de más del 40 % de las emisiones de CO2, que es el principal gas de efecto invernadero», asegura la asociación ecologista.

Esta acción se enmarca en la campaña de Greenpeace «En marcha por el clima» en la que su buque insignia, Rainbow Warrior, recorre diversos puertos europeos para exigir «mayor ambición climática a la clase política y empresarial y abrir paso a la democratización de la energía».

En la acción de hoy, han reivindicado específicamente que la térmica de Los Barrios, que pertenece a la eléctrica Viesgo, anuncie que cerrará la instalación en 2020 y que procederá a la recuperación ambiental del emplazamiento y que Endesa cierre el puerto a la actividad carbonera.

«Los Barrios, que ha pasado inadvertida durante muchos años, ocupa la sexta posición de entre todas las instalaciones de España que más CO2 (principal gas de efecto invernadero causante del cambio climático) emitió en 2018», asegura la organización ecologista mientras responsabiliza a sus emisiones contaminantes de «muertes prematuras, crisis asmáticas en niños y niñas, bronquitis crónica en adultos, ingresos hospitalarios con síntomas respiratorios y/o cardiovasculares».

«Viesgo está siendo la compañía más opaca, no sabemos cuáles son los planes para su térmica de los Barrios, si ha realizado las inversiones necesarias para seguir operando o si va a cerrarla o incluso venderla», ha declarado Tatiana Nuño, responsable de la campaña de Cambio climático de Greenpeace.

Los activistas han desplegado la pancarta en el dique de descarga del carbón que opera ENEL-Endesa, «la eléctrica que lleva años siendo la mayor responsable de cambio climático en España», apuntan.

Greenpeace reclama a la compañía que cierre sus térmicas de carbón «en 2025 como tarde» y que «abandone sus negocios en combustibles fósiles y se comprometa para que todas sus actividades de generación de electricidad sean con energía 100% renovable en 2030».

La organización ecologista reclama también al Gobierno «que garantice que no se dará ninguna subvención más al carbón» y que regulará para que las plantas que no hayan realizado a día de hoy las inversiones ambientales necesarias «cierren en 2020 y las restantes lo hagan no más tarde de 2025».

«Estas centrales han recibido más de 4.000 millones de euros en unas subvenciones llamadas pagos por capacidad que han pagado los y las consumidoras a través de la factura de la luz desde el año 2007», afirma Greenpeace.