EFE / La DANA deja cuatro fallecidos y miles de evacuados

La gota fría desborda el sureste español

Las lluvias torrenciales se cobran cinco víctimas y más de 3.500 evacuados

Redacción ABC
Almería, Grandada, Alicante, MurciaActualizado:

Las lluvias torrenciales que desde el jueves azotan el sureste español se han cobrado ya cinco víctimas mortales y han provocado la evacuación de al menos 3.500 personas, el desbordamiento del río Segura en varios puntos y graves destrozos y daños económicos aún por evaluar.

A última hora de este viernes, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) mantenía la alerta naranja en cuatro zonas de Murcia, incluida la Vega del Segura; el sur de Castellón e Ibiza y Formentera. Se espera que este sábado la DANA (depresión aislada en niveles altos) pierda fuelle y las intensas lluvias comiencen a remitir. Las tormentas, sin embargo, se extenderán durante este fin de semana a gran parte del país y especialmente a la zona centro.

Andalucía

Remite el temporal después de cobrarse dos vidas

El temporal que ha arreciado en el levante peninsular, llegó a las provincias de Almería y Granada y ha dejado dos muertos en la comunidad, así como cuantiosos daños en infraestructuras y en el sector agrario, especialmente en invernaderos. A última hora de la tarde de ayer se levantaron las alertas porque empezaba a remitir. El primer fallecido perdió la vida ayer en Almería al quedar atrapado en un túnel anegado por una importante tromba de agua caída en escasos minutos. Se trata de un hombre de origen senegalés y unos 48 años que se anticipó al balizado de seguridad. El segundo fallecido por este temporal ha sido un varón de 36 años atrapado en un vehículo sumergido en agua y fango en una rambla de Jámula, pedanía de Granada. Entre los daños materiales, el servicio 112 ha coordinado en ambas provincias un total de 266 emergencias, de las que la mayoría han sido por anegaciones, mientras que el resto se ha referido a incidencias en las comunicaciones, rescates y salvamentos y anomalías en servicios básicos.

En el caso de Almería, la más castigada por el temporal, se han producido inundaciones de ramblas y calles, anegaciones de garajes, locales y viviendas, así como incidencias en la red de carreteras. Estas incidencias se han registrado en una veintena de municipios, siendo Pulpí la localidad más afectada la antepasada noche y Níjar durante la madrugada. El aeropuerto de Almería ha quedado inoperativo desde las siete de la mañana hasta las once y media, lo que obligó a cancelar dos vuelos, el desvío de uno y el retraso de un cuarto. En las últimas horas han quedado abiertas al tráfico 13 carreteras de la provincia afectadas. Junto a esto, más de mil hectáreas de cultivo se han visto afectadas en la provincia y, al menos, según detalla el sindicato de agricultores COAG-A, unas 200 hectáreas de invernaderos han resultado «arrasadas» por el fuerte temporal. Ante esta situación, todos los partidos políticos andaluces han pedido que se declare zona catastrófica los municipios afectados, informan R. Pérez; L. Rama.

Comunidad Valenciana

La lluvia de un año concentrada en 48 horas

Una víctima mortal en Benferri (Alicante) convirtió en trágica la jornada caótica de este viernes en la Comunidad Valenciana por las riadas. Se trata de un motorista de 58 años del municipio vecino de Redován, cuyo cadáver fue avistado por la Guardia Civil desde el aire en helicóptero.

«Dan ganas de llorar: el agua llega hasta las rodillas y sigue subiendo, si tuviera que salir de casa; además, todos los comercios están desde esta mañana con las persianas cerradas, se va la luz de vez en cuando...» El relato de Vicenta, que tiene la «suerte» de vivir en un quinto piso en Orihuela, este viernes era reflejo de la angustia con que vivieron en esta ciudad el desbordamiento del río Segura, antes de conocerse la muerte de un hombre. Con viviendas y bajos de barrios enteros inundados, la plaza de toros, el estadio de fútbol y cientos de hectáreas de frutas y hortalizas malogrados en toda la comarca de la Vega Baja, en calles céntricas próximas al cauce del río se veían situaciones casi de guerra: una panadería que se atrevió a abrir tenía cola para comprar pan, a falta de tiendas.

«Orihuela está partida en dos, no se puede entrar ni salir y en el centro había gente desplazándose con canoas», narró Javier Gómez, agricultor ya resignado a perder su cosecha de cítricos. «Los cultivos que estén bajo el agua, ahora que el fruto está hecho, cuando salga el sol se pudrirán, tanto la naranja que ya tiene el azúcar, como el limón, la acidez», se lamentó.

Los 504 litros por metro cuadrado caídos en solo 48 horas en la villa oriolana representan casi el doble de lo que llueve en todo el año, 260 litros. A esta tromba de récord se sumaron las correntías que bajaron por las ramblas y sacaron al Segura de su cauce, además de obligar a desaguar el vecino pantano de Santomera (Murcia), lleno con 26 hectómetros cúbicos cuando el lunes apenas tenía dos.

Los efectos de esta avalancha se hicieron sentir ayer, con 900 intervenciones solo de los Bomberos en diez horas, sin contar con el trabajo continuo de la Unidad Militar de Emergencias (UME), que desplegó a 170 efectivos junto otros tantos de la Guardia Civil, la Policía Nacional y Local y otros efectivos de emergencias, que rescataron a centenares de personas atrapadas por el agua en nueve municipios, con varios conductores auxiliados en lancha en un túnel de la autopista AP-7 y más de dos mil evacuados en la comarca alicantina devastada por la DANA (Depresión Aislada en Niveles Altos). Muchos tuvieron que ser socorridos en helicóptero desde los tejados de sus casas o techos de sus vehículos, con las carreteras cortadas.

Los daños materiales serán cuantiosos y el presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, se comprometió en su visita a «reconstruir» en colaboración con los ayuntamientos las zonas afectadas, no solo en el sur alicantino, ya que la gota fría también ha causado estragos en municipios valencianos como Ontinyent, donde ayer se desplazó el presidente del Partido Popular, Pablo Casado, quien ofreció su apoyo en este asunto al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez y consideró un «acierto» su visita prevista para este sábado a Orihuela y Murcia. Este viernes acudió el ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska.

La providencial intervención de los Bomberos incluso proporcionó momentos de la máxima alegría, como el rescate in extremis de tres mujeres que se pusieron puesto de parto mientras estaban acorraladas por el agua. Se les trasladó también por medios aéreos y al menos una de ellas dio a luz en un centro médico de Alicante. Otra estampa curiosa la ofrecieron una decena de «boinas verdes» del Ejército, que evacuaron a vecinos de Benferri con un camión con mayor capacidad de vadeo ante la imposibilidad de hacerlo tanto la Guardia Civil como la UME.

Aunque la atención estuvo en Orihuela, la gota fría siguió azotando el interior de Valencia, donde se desbordó un barranco en Carlet y cortó varios caminos. Desde el jueves, más de 600.000 escolares han tenido las clases suspendidas en la Comunidad Valenciana, además de los estudiantes de las universidades de Alicante y Elche. Las lluvias han perturbado las fiestas de Moros y Cristianos de Ibi y Mutxamel, y están anulados partidos de fútbol, entre otros, el Orihuela-Atlético Levante en Segunda B, informa J. L. Fernández.

Murcia

Los efectos más devastadores en 30 años

La espectacular crecida de ramblas y ríos vivida en la Región de Murcia como consecuencia del diluvio que descargó la gota fría desde el jueves dejó ayer un espectáculo dantesco en varios municipios de la comunidad murciana que podrían ser declarados como zona catastrófica tras la solicitud que elevará la Asamblea Regional el próximo lunes al Gobierno de la nación. Las lluvias volvieron a dejar ayer picos de hasta 300 litros por metro cuadrado. Las previsiones no se quedaron cortas con unas tormentas que dejaron los efectos más devastadores de los últimos 30 años, cifran los expertos, aunque en la Región de Murcia no ha habido que lamentar daños personales. Sí importantes daños materiales, en la infraestructura y en la agricultura, que a partir de ahora empezarán a ser cuantificados en toda su magnitud.

El Campo de Cartagena y especialmente la zona del Mar Menor volvieron a ser unas de las más castigadas en este nuevo episodio de gota fría. los momentos de mayor tensión se vivieron en el entorno de la huerta de Murcia, en las pedanías de Alquerías, Santa Cruz, Zeneta y El Raal, donde los servicios de Emergencias tuvieron que apresurarse a evacuar al polideportivo de El Esparragal y al Pabellón Cagigal a centenares de vecinos a lo largo de la noche y buena parte de la mañana de ayer ante la inusitada crecida del río de Segura, que multiplicó su caudal por veinte en solo unas horas.

También fueron desalojados más de 3.000 vecinos de Santomera ante las descomunales aportaciones que recibió el embalse de Santomera, un pantano que nunca se había llenado. Ante la súbita subida, la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) se vio obligada a aliviar «la lámina» de la presa de forma controlada a razón de 15 metros cúbicos por segundo. La presa seguirá liberando agua mientras continúe entrando agua al embalse. Fuentes de la Delegación del Gobierno, han mostrado su preocupación por las complicaciones que aún pudieran causar a última hora de la tarde y por esta pasada noche los aportes pendientes del río Guadalentín, informa Daniel Vidal.