Golpe al tráfico de especies con 200 piezas incautadas de elefantes, tigres de bengala y rinocerontes

Las anunciaban por internet y las guardaban en una nave y un chalet de Alicante

MadridActualizado:

Cráneo de cocodrilo, patas de elefante, cabezas de orangutanes. Los ofertaban en una página web de compraventa como si de un mueble se tratara. Y había más. Un rinoceronte blanco, tigres de bengala, hipopótamos, leopardos... y así hasta 200 piezas ilegales, que se encontraban en una nave industrial de Alicante y un chalet, a la espera de un comprador. La Guardia Civil ha dado a conocer este martes la operación por la que ha incautado el material y por la que se investiga a seis personas como presuntos autores de un delito contra la fauna, por la tenencia, tráfico y comercialización de especies protegidas.

Se trata del último golpe al tráfico ilegal de especies en España, enmarcado dentro del Plan de Acción Español de Lucha contra el Tráfico de Especies Silvestres (Plan Tifies), liderado por el Ministerio para la Transición Ecológica y el Servicio de Protección de la Naturaleza (Seprona). La incautación representa una cifra completamente «excepcional» en un solo golpe. Se estima que en 2017 se pudieron intervenir entre 7.000 y 8.000 especies dentro del Plan Tifies a lo largo de 721 registros.

La operación «Taxideralia», como ha sido bautizada, fue desarrollada por las Patrullas de Protección de la Naturaleza (Papronas) de Monóvar y Alicante. La investigación comenzó en mayo de 2018, cuando la Guardia Civil detectó una proliferación de anuncios por internet por los que se vendían animales disecados prohibidos. Por ellas se pedían, por ejemplo 8.000 euros por un leopardo.

La pista de los anuncios les llevó hasta hasta la nave de construción en Alicante y de ahí hasta varios taxidermistas. La actividad se estaba realizando sin contar con ningún tipo de acreditación profesional ni licencia administrativa, y sin los medios técnicos y de gestión de residuos necesarios, que se vertían directamente a la red de alcantarillado.

«Encontrar anuncios sobre la venta de especies en Mil Anuncios es habitual», ha explicado el capitán Esteban José de Diego, durante la jornada sobre Periodismo y Lucha contra el Tráfico Ilegal de Especies, organizada por el Ministerio para la Transición Ecológica, y en la que han participado altos cargos en la lucha contra el tráfico de especies del Ministerio y del Seprona.

Las mismas rutas de la droga

Se trata de un mercado en auge, que utiliza las rutas del tráfico de drogas y que se va adaptando a la lucha policial. Si en 2007 tan solo 13 rinocerontes fueron abatidos ilegalmente, en 2014 esa cifra se situó en 1.200. Precisamente estos animales, junto con los elefantes, son las dos especies que más preocupan hoy a las fuerzas de seguridad. Según datos de Interpol, el mercado mueve 90.000 millones de dólares al año en todo el mundo, una práctica ilícita solo por detrás del mercado de las drogas, las falsificaciones y la trata. Cada año se trafican 1,5 millones de aves vivas y 440.000 toneladas de plantas medicinales y se matan más de 100 tigres, 30.000 elefantes y alrededor de 100.000 pangolines.

«Las cifras son demoledoras», cuenta José María Galán, un ingeniero técnico forestal seleccionado por la Junta de Andalucía para colaborar en el Plan Tifies. En algo más de un año y medio ha viajado más de una decena de veces a África para adiestrar a los guardas locales en técnicas de rastreo de furtivos y de supervivencia. «En África lo que nos han pedido es formación», cuenta Luis Mariano González, jefe del área de Conservación del Ministerio. Aunque no es el único área en la que se trabaja. Se está adiestrando a una unidad canina para la detección de colmillos de elefantes y cuernos de rinoceronte en puntos fronterizos, se está fomentando la colaboración internacional y entre administraciones y se está trabajando en actualizar la legislación.

El año pasado España aprobó el Plan de Acción Español contra el Tráfico Ilegal y el Furtivismo Internacional de Especies Silvestres, convirtiéndose en el primer país de la UE que adapta al contexto nacional el Plan de Acción de la Unión Europea contra el tráfico ilegal de especies y el furtivismo.