La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo
La vicepresidenta del Gobierno y ministra de Igualdad, Carmen Calvo - ABC

El Gobierno no consigue el consenso de los partidos para enmendar la Ley de Violencia de Género

Ciudadanos y el PP anuncian que presentarán sus enmiendas en solitario y Podemos estudia las propuestas del Ejecutivo

MadridActualizado:

El Gobierno no ha conseguido alcanzar elconsenso que pretendía con los grupos parlamentarios para presentar conjuntamente las enmiendas a la Proposición de Ley de reforma de la Ley de Violencia de Género. El objetivo del Ejecutivo era que todos los partidos firmaran 14 enmiendas que les entregó el pasado miércoles y poder así dar continuidad al acuerdo que se alcanzó en el Pacto contra la Violencia de Género.

La intención del Gobierno la trasladó la vicepresidenta y ministra de Igualdad, Carmen Calvo, en el transcurso de una reunión celebrada el martes de la semana pasada. El plazo para dar una respuesta fue ayer, pero ésta no llegó a concretarse, como así lo han asegurado a ABC fuentes parlamentarias que asistieron al encuentro. A la vista de esta falta de consenso, se ha prolongado hasta el 6 de noviembre el tiempo para dar una contestación.

El Partido Popular ya había advertido que hay que cumplir el procedimiento ordinario, actualmente en curso, y que su formación política presentará en solitario sus enmiendas. Ello no quita para que, posteriormente, a través de enmiendas transaccionales, se pueda llegar a acuerdos.

Por su parte, la portavoz de Ciudadanos, Patricia Reyes, se alineó con el PP en el sentido de presentar como grupo sus emniendas, que serán 33. La diputada de la formación de Albert Rivera, que no pudo asistir ayer a la reunión organizada por el Gobierno, afirmó que estas enmiendas podían haber formado parte del Real Decreto. «Ahora piden consenso, cuando ellos aprobaron un decretazo», sentencia.

Decretazo

Podemos tampoco dio una respuesta y se comprometió a estudiar las enmiendas que le ha hecho llegar el Ejecutivo.

Hay que recordar que el Gobierno aprobó en solitario, sin buscar el consenso, un Real Decreto para aplicar algunas de las medidas del Pacto contra la Violencia de Género. Esta circunstancias provocó las críticas de algunas formaciones políticas, que le recriminaron que aprobara un «decretazo», rompiendo el consenso con el que se había tramitado este pacto.

Como consecuencia de este malestar, la convalidación del Real Decreto por el Congreso no iba a ser posible. Por ello, se vio obligado a tramitarlo como Proyecto de Ley, para que se puedan incorporar enmiendas de la oposición.