El Gobierno de Melilla no acogerá a los menores inmigrantes que lleguen a la ciudad

Melilla. Agencias
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El Gobierno de Melilla, integrado por PP, PSOE, Unión del Pueblo

Melillense y Grupo Mixto, aprobó hoy que la ciudad autónoma no ejercerá el derecho de desamparo a los niños marroquíes que llegan

con la intención de ser acogidos porque "ya no tiene medios para atenderlos", después de que el número de menores inmigrantes haya

aumentado un 78 por ciento en un año.

La consejera de Bienestar Social, Isabel Quesada (PP), dijo que no pueden proteger a los niños porque "los centros están saturados y hay

menores que duermen en colchones en el suelo, y yo no entiendo la

protección de un menor en estas condiciones". 

El Ejecutivo melillense formalizará mañana ante el Gobierno

central la renuncia a esta competencia y dará cuenta de ellas a todos

los estamentos implicados, como son las Fuerzas y Cuerpos de

Seguridad del Estado y la Justicia.

EXPULSION INMEDIATA

   Por tanto, los menores indocumentados que lleguen a partir de

ahora a Melilla no podrán ser declarados desamparados e ingresados en

uno de los cinco centros de acogida de la ciudad, por lo que la

consejera de Bienestar Social afirmó que no sabe qué ocurrirá con

estos niños, sobre todo teniendo en cuenta que la medida aprobada hoy

abre la vía para su expulsión inmediata de Melilla, pero subrayó que

"Melilla ya no tiene medios humanos y materiales para atender a más

menores inmigrantes", que en la actualidad suman un total de 180, la

mayoría marroquíes.

Por su parte, el presidente de la ciudad, Juan José Imbroda (UPM),

acusó a Marruecos de la situación que se vive en Melilla con los

menores porque, según aseguró, "este país no hace nada por evitar que

entren los niños" a la ciudad autónoma.

Imbroda destacó que Melilla, con 12 kilómetros cuadrados, "ya está

al límite de su ocupación" en la atención de menores inmigrantes y

por tanto adopta la decisión de no ejercer el derecho de desamparo

porque "de lo cotnrario tendríamos que convertir a la ciudad en una

gigantesca carpa donde meter a todos los niños que nos llegan desde

los países del Magreb".