Las ministras Fátima Báñez, Soraya Sánz de Santamaría e Isabel García Tejerina, hoy en la rueda de prensa tras el Consejo de Ministros - Efe

El Gobierno culmina la regulación hidrológica al aprobar 16 planes de cuenca

España acumulaba un retraso de ocho años respecto al compromiso con la Unión Europea

PALOMA CERVILLA
MadridActualizado:

El Gobierno ha culminado la regulación hidrológica de las cuencas al aprobar el Consejo de Ministros dos reales decretos que contienen 16 planes hidrológicos de cuenca: 12 estatales (Cántabrico Occidental, Guadalquivir, Ceuta, Melilla, Segura, Júcar, Cantábrico Oriental, Miño-Sil, Duero, Tajo, Guadiana y Ebro) y 4 intracomunitarios Galicia Costa, Cuencas Mediterráneas Andaluzas, Guadalete y Barbate, y Tinto, Odiel y Piedras).

Ello supone el cumplimiento de los compromisos de España con la Unión Europea que, según ha señalado la ministra de Agricultura y Medio Ambiente, Isabel García-Tejerina, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, deberían haberse aprobados en 2009. Sin embargo, cuando el PP llegó al Gobierno en 2011, ninguno de estos planes estaban aprobados. «Hemos hecho un esfuerzo para ponernos al día en la regulación hidrológica», subrayó la ministra. Estos planes facilitan el acceso a los fondos comunitarios en el periodo 2014-2020.

Estos planes de cuenca permiten priorizar entre 2015 y 2012 las inversiones necesarias para atender las demanas y, en el caso de los planes estatales, las inversiones serán de 15.000 millones de euros; mientras que los de competencia autonómica de 2.500 millones.

La principal ventaja de estos planes es que permiten conocer las necesidades en materia de agua y los recursos disponibles, con un horizonte de planficación de seis años: un primer ciclo de 2009 a 2015 y un segundo ciclo, el que se aprueba hoy, entre 2015 y 2021.

Con estos planes se establecen los caudales ecológicos, se priorizan las necesidades de los ríos, la mejora de la calidad del agua y se crean las reservas fluviales: 135, que dan especial protección a 1.755 kilómetros de río.

La elaboración de estos planes se ha realizado, según García Tejerina, con una «amplia participación pública» y dentro de un «máximo grado de consenso», reflejado en el 80 por ciento de votos a favor en el Consejo Nacional del Agua.