Fachada del Valle de Hebrón uno de los hospitales de referencia de Cataluña
Fachada del Valle de Hebrón uno de los hospitales de referencia de Cataluña

La Generalitat se despreocupa de la insalubridad del Valle de Hebrón

El hospital admite deficiencias y avanza que saneará las cocinas, donde conviven cucarachas con los alimentos de los enfermos

BARCELONAActualizado:

«Sobre este asunto hemos quedado que se pronunciará el hospital». Con esta escueta frase respondió a los medios la consejera catalana de salud, Alba Vergès, al ser preguntada sobre el precario estado de las instalaciones de la cocina del Vall d’Hebron. El sindicato CSIF denunció la pasada semana que en las instalaciones de este centro en las que se manipulan los alimentos y se preparan los menús de los pacientes había techos desconchados, restos de óxido y grasa en las paredes, tuberías embozadas, y cucharachas, tal como avanzó ABC en su edición del pasado 28 de marzo.

El gerente de Vall d’Hebron, Vicenç Martínez, reconoció ayer ante los medios que se trata de una cocina de más de 60 años que necesita reformas. Admitió también que «en estos años han aparecido deficiencias que se han ido subsanando» y avanzó que en un plazo de 4 ó 5 años harán unas instalaciones nuevas en un edificio presupuestado en 30 millones de euros.

Pese a admitir carencias en las instalaciones, Martínez negó que «el estado de la cocina suponga peligros e insalubridad» y para salir al paso de la presión mediática argumentó que algunas de las imágenes que han salido estos días en los medios «no son de ahora». Sin embargo, el centro reconoció a ABC que algunas fotos publicadas como la del desconchado de la pared, con restos de grasa y pintura junto al aparato de aire acondicionado que hay en la cámara de la cocina –una de las más graves, según el sindicato denunciante– sí es actual. Este diario tiene pruebas que constatan que la imágenes son recientes.

Estado del lavavajillas donde se limpian los utensilios con los que comen los enfermos
Estado del lavavajillas donde se limpian los utensilios con los que comen los enfermos

Privatización

CSIF aseguró ayer que el personal de cocina del centro ha recibido amenazas de externalización o cierre del servicio por haber denunciado el mal estado de las instalaciones. Según la central, tras airear en la prensa las condiciones de «insalubridad y el incumplimiento de la normativa en prevención de riesgos laborales, los trabajadores de cocina han sufrido amenazas de la dirección con el cierre inmediato de las cocinas y su privatización si no cesan las quejas». CSIF ha denunciado además que, tal como avanzó ABC este fin de semana, se ha prohibido que los trabajadores «entren en cocinas con los móviles, algo que antes nunca había sucedido».

Por estos motivos, el sindicato ha pedido la dimisión de la consejera Vergés, y de la secretaria de Salud Laura Pelay.

Petición de reformas

Por su parte, Carolina López, portavoz de UGT en el centro, reconoció en declaraciones a este medio que la cocina del hospital necesita mejoras y que éstas «se han reclamado en reiteradas ocasiones desde Riesgos Laborales», aunque afirmó que «la denuncia de estos días es descontextualizada». «Algunas imágenes son de ahora, otras de 2018. El hospital es consciente de que tienen que reformar cosas y han ido subsanando deficiencias», dijo la portavoz sindical. Denunció, sin embargo, que en estos últimos años se han priorizado otras inversiones por delante de la cocina.