Los ganaderos mantienen la huelga prevista para el 15 de enero

Madrid. Agencias
Actualizado:

Los productores de ganado de vacuno de carne irán a la huelga a partir del próximo día 15 de enero, por considerar "insuficientes" las medidas adoptadas por el Gobierno para resolver el colapso que sufre el sector con motivo de la crisis de las "vacas locas".

    Así lo confirmaron hoy los responsables de la Asociación Nacional

de Productores de Vacuno (APROVAC), de la Asociación Españoles de Criadores de Vacuno de Carne (ASOVAC) y de la Agrupación Aragonesa de Ganaderos de Bovino de Carne (ARABOVIS), tras una reunión de más de cinco horas con el subsecretario de Agricultura, Manuel Lamela. La Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) y la Unión de Pequeños Agricultores (UPA), que participaron junto al sector en dicha reunión, indicaron que también iniciarán movilizaciones a partir de ese mismo día.

    El Gobierno y las Comunidades Autónomas modificarán mediante una

Orden ministerial el certificado veterinario oficial -incluido entre

las medidas contra la EEB-, que se exigía para la cabaña bovina,

ovina y caprina destinada a mataderos, ante las dificultades que su

aplicación ha generado en el sector. Las asociaciones de productores de ganado vacuno de carne y las organizaciones agrarias rechazaron el nuevo certificado propuesto por la Administración porque los ganaderos, dijeron, "ni son veterinarios ni notarios" y no pueden asumir dicha responsabilidad. Este acuerdo se alcanzó esta madrugada en una reunión presidida por los directores generales de Salud Pública y de Ganadería, María Dolores Flores y Quintiliano Pérez Bonilla, respectivamente, a la

que asistieron los directores generales del ramo de las Comunidades Autónomas.

Por otro lado, el ministro de Agricultura, Miguel Arias Cañete,

firma esta tarde el acuerdo alcanzado con la patronal de las

empresas fabricantes de cemento (Oficemen) para la destrucción de

las harinas de carne prohibidas por la Unión Europea (UE). La incineración en las fábricas de cemento de las 400.000

toneladas de harinas cárnicas que se producen cada año en España le

costará al Estado 22.000 millones de pesetas anuales, indicaron hoy

fuentes del Ministerio de Agricultura. En Galicia, donde se produjo ayer la primera dimisión por el problema de las vacas locas  -el consejero de Agricultura, Castor Gago-, el presidente de la Xunta, Manuel Fraga, aseguró que el Gobierno gallego mantendrá la misma política ante la crisis de las "vacas locas", por lo que "será siempre la misma".

    Juan Miguel Díz Guedes, que hasta ayer desempeñaba la

responsabilidad de consejero de Relaciones Institucionales, será el

nuevo responsable de Agricultura de la Xunta, nombramiento que

suscitó las críticas del BNG, PSOE de Galicia y del Sindicato

Labrego Galego, "por ser una persona enfrentada con el sector".

    Respecto a la situación de Galicia, el Consejo General de

Colegios Veterinarios de España anunció hoy que estudiará adoptar

medidas administrativas y jurídicas, ante la denuncia de

irregularidades en la emisión de certificados para las reses.

     Los veterinarios criticaron hoy la marginación que sufren por

parte de la Administración y exigieron su participación en la

redacción y transposición a la legislación nacional de las normas

comunitarias contra las vacas locas, para evitar que "no puedan

cumplirse", como el caso de los certificados veterinarios.

    El presidente del Consejo General de Colegios Veterinarios,

Antonio Borregón, hizo públicas una serie de medidas "para una

coordinación entre Administraciones y sectores afectados por la EEB

que presentará a la Presidencia del Gobierno.

    La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) reclamó hoy un

"Plan Armonizado de ámbito nacional" para combatir la crisis

provocada por la aparición de algunos casos de "vacas locas".

    El vicepresidente primero del Gobierno y ministro de la

Presidencia, Mariano Rajoy, pidió hoy "absoluta tranquilidad" a los

consumidores, ya que, según dijo, las medidas decretadas por el

Ejecutivo respecto al mal de las vacas locas tienen por objeto

"garantizar" que no "les va a pasar nada".