Jesús Torres en la Facultad de Educación en la Universidad Complutense tras la defensa de su tesis doctoral
Jesús Torres en la Facultad de Educación en la Universidad Complutense tras la defensa de su tesis doctoral - Isabel Permuy
Jesús Torres

Un funcionario jubilado se convierte en el primer doctor en estudios feministas

Acaba de recibir un «cum laude» por su tesis doctoral sobre el movimiento fundacional de las religiosas españolas en el s. XIX presentada esta semana en la Universidad Complutense

MadridActualizado:

A sus 68 años, Jesús Torres acaba de cumplir una promesa que le hizo hace tiempo a su madre. Ser doctor. «Esta tesis es un homenaje a ella», asegura. Su trabajo de investigación, que acaba de presentar en la Facultad de Educación de la Universidad Complutense, le ha convertido además en el primer hombre que consigue un doctorado en estudios feministas en España. Y con un tema poco ortodoxo para la causa: «El movimiento fundacional de instituciones religiosas femeninas españolas en el siglo XIX».

El motor principal de su proeza ha sido su profunda admiración por las mujeres. Desde hace más de 30 años este funcionario de Hacienda —ya jubilado— dedica gran parte de su tiempo libre a acompañar a mujeres en el barrio obrero de Vicálvaro. «Al principio les daba catequesis, pero al final el que recibía la catequesis era yo con el ejemplo de sus vidas diarias», admite. Ese voluntariado lo hizo recalar hace algunos años en el Instituto de Investigaciones Feministas (InstiFem) de la Universidad Complutense. «Tenía que hacer algunos cursos antes de poder hacer la tesis doctoral y entonces decidí ponerme al día sobre el feminismo. Mi sorpresa fue muy grande al ver que las mujeres católicas españolas, que se hicieron cargo de toda la labor social y filantrópica en toda la geografía española fundando todo tipo de proyectos asistenciales (hospitales, escuelas, orfanatos, asistencia de enfermos a domicilio) no figuraban en el ámbito universitario».

«Las mujeres católicas españolas, que se hicieron cargo de toda la labor social en el s. XIX, no figuraban en el ámbito universitario»

Así surgió su trabajo de investigación de más de 700 páginas que ha convertido en Doctor a este Licenciado en Ciencias Políticas y teólogo. Y con la máxima condecoración, ya que el tribunal encargado de evaluar su tesis le ha distinguido por unanimidad con el «cum laude». La defensa tuvo lugar esta semana ante una abarrotada sala que tuvo que ser cambiada en el último minuto por la gran afluencia de colegas, familiares, amigos y las numerosas religiosas que ayudaron a Jesús a realizar la primera cartografía de las fundaciones de las congregaciones religiosas femeninas entre 1789 y 1930. «Hemos venido de casi todas las órdenes religiosas que aparecen en la tesis. La cantidad de gente que hay en la sala es muy asombrosa teniendo en cuenta que este tema interesa cada vez menos», señala la hermana Alicia Botana, religiosa de las Hijas de María Madre de la Iglesia.

95 fundaciones

Entre 1789 y 1930 se fundaron en España 95 instituciones femeninas. Jesús contactó con cada una de ellas y la respuesta fue unánime. «Las religiosas estaban muy contentas de que sus fundadoras por fin existiesen para la Universidad», afirma.

En todas las fundaciones estudiadas por Jesús había detrás la iniciativa de una mujer, aunque en algunos casos (27) figurara el nombre de un hombre debido «al machismo que reinaba entonces en la sociedad». «Es importante destacar a este grupo porque demuestra que había un gran número de mujeres invisibilizadas», señala.

Otro de los mitos que ha conseguido desmontar Jesús con su estudio es que la labor caritativa de la Iglesia estuviera solo a cargo de mujeres burguesas y aristócratas. «He conseguido desmentir esto con mi tesis. El movimiento fundacional de instituciones religiosas es interclasista. Hay burguesas, proletarias y aristócratas». Además subraya que en la mayoría de los casos estas religiosas «partieron de cero» y salieron adelante pese a los obstáculos que les presentaban la propia Iglesia y la sociedad civil. «Porque no tenían capacidad de movimiento ni de obrar», asevera.

«Su pasión por el Evangelio llevó a estas religiosas a poner a la mujer en un lugar prominente en la sociedad»

La mayoría de ellas llevaron además sus proyectos en secreto. «Ellas sentían esa llamada a la acción social para hacer algo por los pobres, por los niños, por las prostitutas, porque había mucha prostitución entonces sobre todo en Madrid y Sevilla. Consultaban a sus directores espirituales y confesores y muchos les decían que dejaran esa historia. Sin embargo, contra viento y marea ellas llevaron a buen puerto importantes proyectos asistenciales sin ayuda de nadie».

Feminización de la religión

Pese a la valentía y el empuje de estas mujeres, Jesús concluye en su tesis que no se trató de un movimiento feminista al uso. «Hay todo un debate sobre la feminización de la religión. De hecho para muchas feministas, la Iglesia se aprovechó de las mujeres para llevar a cabo su labor social. En mi tesis no niego que a lo mejor pudieran ser utilizadas, pero para estas mujeres su nutriente filosófico fue el Evangelio. Ellas hicieron realidad el Evangelio, ese pasaje que dice “porque tuve hambre y me diste de comer, porque fui peregrino...”», señala. Esa pasión por el Evangelio llevó a estas religiosas a poner a las mujeres en el sitio que les correspondía en la sociedad. «Colocaron a las mujeres en un lugar prominente y su enorme esfuerzo fundacional les abrió la puerta al Concilio Vaticano II en el que ya pudieron participar».

Su tesis es un homenaje a todas ellas. «El Instituto de Investigaciones Feministas no puede obviar este movimiento femenino, les guste o no, tengan o no tengan una dimensión espiritual. Este movimiento existió y su fuerza y nutriente fue el Evangelio. No hay otra».