La minsitra de Sanidad francesa, Marisol Touraine ha anunciado nuevas medidas para reforzar la seguridad de los ensayos clínicos
La minsitra de Sanidad francesa, Marisol Touraine ha anunciado nuevas medidas para reforzar la seguridad de los ensayos clínicos - AFP

Francia responsabiliza a la farmacéutica Bial de la muerte de un voluntario durante un ensayo clínico

El fallecido probaba un medicamento para tratar trastornos de ansiedad de un laboratorio portugués

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Grave enfrentamiento entre las autoridades de tutela y el laboratorio privado donde falleció un paciente que se encontraba en estado de muerte cerebral, tras participar como cobaya en unos ensayos clínicos remunerados.

Según la Inspección General de Asuntos sociales (IGAS), el laboratorio portugués instalado en Francia Bial sería «totalmente responsable» de la muerte, a primeros del mes de enero pasado, de un paciente y voluntario que aceptó participar como cobaya en unos ensayos clínicos remunerados, en los laboratorios Biotrial, que experimentan por cuenta de Bial en Rennes.

A juicio de la IGAS, Bial y los laboratorios Biotrial serían plenamente responsables de la muerte de Guillaume Molinet (49 años), que se encontraba en estado de coma durante varios días, durante un «ensayo terapéutico» en los laboratorios Biotrial de Rennes.

Sin embargo, los diarios Le Figaro y Mediapart estiman que, en verdad, el informe de la IGAS, presentado personalmente por Marisol Touraine, ministra de Sanidad, es muy «parcial» y pretende «exonerar» de toda culpa a las autoridades de tutela, potencialmente responsables, en cierta medida, de la muerte de un paciente que participaba voluntariamente en un experimento científico, sirviendo como «cobaya» para estudiar un nuevo analgésico.

Un informe parcial

Bial y los laboratorios Biotrial también denuncian la «parcialidad» del informe de la Igas, dejando en suspenso un posible recurso en justicia de un caso que tiene muchos flecos particularmente graves.

Le Figaro y Mediapart estiman que la Igas ha intentado «enterrar» las posibles responsabilidades de la Agencia nacional de la seguridad y los medicamentos (ANSM) y el Comité médico de protección de las personas (CPP), incumpliendo, quizá, aspectos sensibles de los protocolos de la experimentación en seres humanos. A juicio de ambos medios, hubiera podido existir un cierto «conflicto de intereses» entre varios dirigentes de esas instituciones de tutela.

Presentando el informe de la Igas, la ministra de Sanidad, Marisol Touraine, intentó evitar la polémica, limitándose a anunciar que su gabinete ha comenzado a estudiar nuevas medidas destinadas a «mejorar» y «reforzar» la seguridad de los voluntarios (remunerados como «cobayas» que aceptan participar en ensayos y experimentos científicos.

Portugal defiende a su empresa

Tras el informe francés, el gobierno de Portugal se limitó a defender a la compañía portuguesa. Para el ejecutivo portugués, Bial tiene «la confianza y la solidaridad» del Ejecutivo luso para «proseguir la investigación y desarrollo» sobre proyectos relevantes, tanto para la economía portuguesa, como para el bienestar de los ciudadanos y de los enfermos.