Clase de flamenco en el estudio de María Mata
Clase de flamenco en el estudio de María Mata - JOSÉ RAMÓN LADRA

El flamenco como forma de prevenir de enfermedades

Las múltiples virtudes que ofrece el flamenco van mucho más allá de lo que se ve a simple vista. Uno de los principales beneficios es que despeja la mente hasta el punto de olvidar lo que hay fuera de esas cuatro paredes al son de la música de procedencia andaluza. Es decir, el flamenco también ayuda a mejorar la salud mental

MADRIDActualizado:

Quizá no sea frecuente oír aún de los múltiples beneficios que otorga el flamenco, pero la realidad es que no solo practicarlo ayuda enfrentarse a la báscula, sino también se verá reflejado en la salud, ayudando a mantener en forma el organismo.

Las múltiples virtudes que ofrece este nuevo «deporte» van mucho más allá de lo que se ve a simple vista. Uno de los principales beneficios que comentan los profesionales consultados por ABC, es que despeja tu mente hasta el punto de olvidar lo que hay fuera de esas cuatro paredes al son de la música de procedencia andaluza. Es decir, el flamenco también ayuda a mejorar la salud mental. Requiere que la persona que lo baile esté concentrada al 100%, impidiendo así que esté en su mente cualquier otro pensamiento que le pueda distraer.

Irene Ribot es una bailaora que lleva años ejerciendo este tipo de danza en la escuela de baile de Getafe, Liceo Bougor. Ratifica a este periódico que «requiere de mucho control y propiocepción del cuerpo, por lo tanto el nivel de concentración es bastante alto. Esto permite que al entrar en una clase de flamenco dejes de lado tus problemas o preocupaciones porque no tienen cabida en ese momento. Eres tú, tu cuerpo y la música».

La mayoría de ejercicios que se realizan durante una clase implican atención y concentración, esto permite que se trabaje la memoria a la hora de recordar la secuencia de pasos. «Yo personalmente me he dado cuenta que suelo recordar los movimientos en función de mi desplazamiento o de la interacción con los brazos. Pero eso depende del bailaor o bailaora», explica Ribot.

Para ella una de las características fundamentales del flamenco es «lo que te hace sentir tanto cuando lo bailas, como cuando eres una mera espectadora». Ese sentimiento no siempre viene conectado a la esencia de la persona, ya que Irene Ribot reconoce que «se considera algo tímida e insegura», pero asegura que para bailar flamenco hay que buscar usar la parte más desenfadada de cada uno y ese trabajo un poco interpretativo ayuda a subir la autoestima. «Porque el flamenco hay que venderlo y tienes que creerte lo que haces. Si eres inseguro pero eres capaz de mostrar lo contrario cuando bailas, empiezas a creerte que no eres tan inseguro como pensabas. El flamenco te transforma de alguna manera», comenta.

Recomendado por médicos

Además de ejercitar la memoria, la coordinación y subir la autoestima, esta modalidad de baile es recomendada por especialistas para prevenir distintas enfermedades. María Mata lleva 44 años bailando y ejerciendo de profesora de baile, y explicó a este periódico los principales beneficios que otorga una sesión de flamenco. Insistió personalmente en que «no se podía contar, sino que era necesario vivirlo», por lo que el equipo de ABC se desplazó hacia su estudio situado en Avenida América y durante una hora realizó una prueba de cómo sería una clase: entrenamientos, movimientos de manos, de piernas coordinados y un baile final. «Es un ejercicio fantástico, es un trabajo cardiovascular impecable, cuando coges ritmo trabajas mucho cardio, mejoras mucho la capacidad pulmonar y el control de la respiración. A nivel físico cuando acabas una clase de flamenco, te encuentras mucho más activo, oxigenas el cuerpo a una velocidad tremenda». Se atreve a compararlo con el spinning, y alude a la necesidad de practicar el flamenco para corregir los problemas de espalda, ya que en ocasiones se tiende a no tenerla correctamente estirada y con la pelvis hacia adelante. «Muchos médicos recomiendan esta danza para solucionar esos problemas», declara Mata.

Más elasticidad y oído

En las clases predomina el trabajo muscular que potencia los brazos y la elasticidad. Explica que la parte positiva que empuja a sus alumnos a probarlo es que «es mucho más divertido que un gimnasio», y además se conecta con las personas que se encuentran en clase, en movimiento todos por un mismo sentido al escuchar la música. Reconoce que «cualquier persona puede dar una sesión de flamenco», las necesidades de las clases se ajustan a la edad, al nivel y los principales motivos por los que cada persona se encuentra interesada en practicarlo.

Los múltiples beneficios no acaban aquí, también mejora el oído gracias a que la persona que baila flamenco escucha música continuamente, y tiene que estar atento al «tempo» para recordar en qué momento debe hacer un movimiento u otro. Es un requisito encajar el baile en la pieza musical: «Te hace ser creativo, te engancha el sonido que envuelve el escenario. Suena cualquier cosa, incluso con tu propio cuerpo puedes crear sonido», señala la profesora.

La diferencia con el resto de danzas, es la huella personal que tiene, el sello de identidad tras toda la historia que le persigue desde su origen. A nivel técnico es la modalidad más complicada que existe, según reconocen los profesionales, ya que, a parte de la técnica, «te hace sacar todo lo que tienes dentro».

Memoria

Una de las grandes ventajas de practicar flamenco es su papel para mantener ágil el cerebro. Esto se debe a la continua práctica de la memoria, y es el motivo por el cual los médicos recomiendan bailarlo. También aconsejan las clases a aquellos que padecen problemas mentales. Estudios anteriores resaltan que su práctica favorece a reducir los síntomas. María Mata explica que «al hacer que la persona esté centrada en tan solo una cosa, no se divaga tanto». Ella cuenta entre sus alumnos con pequeños que tienen síntomas de bipolaridad. «También he tenido una niña de 4 años con síndrome de Down, que bailaba perfectamente, al nivel de la clase. Gracias al flamenco fomentó sus cualidades», añadía.

Respecto a que diversas personas utilicen el flamenco como método para bajar de peso, ambas entrevistadas reconocen que «al mantenerte constantemente activo, sudas muchísimo y ganas en musculación por ser un baile tan anaeróbico». Con el tiempo los resultados se reflejan en la báscula, y acompañada de una dieta equilibrada, esta modalidad de danza es ideal para presumir de tipo, salud física y equilibrio emocional