La Fiscalía recurre que el caso de María José Carrasco pase a un juzgado de violencia de género

La fiscal jefe de violencia de género, Pilar Martín Nájera, asegura que «no hubo dominación ni humillación de Ángel a María José»

MadridActualizado:

La Fiscalía General del Estado ha anunciado que va a recurrir que el caso de María José Carrasco, la mujer a la que su marido, Ángel Hernández, ayudó a morir el pasado 3 de abril, pase a un juzgado de violencia de género. «La muerte de María José la tiene que decidir un juez de instrucción y no de mujer, porque no hubo dominación ni humillación de Ángel a María José ni basta para inhibirse que sea una relación de hombre sobre mujer», ha explicado Pilar Martín Nájera, fiscal jefe de violencia de género. La fiscal ha defendido que María José pidió de forma «libre, pública y voluntaria» su muerte, así que no debe ser considerado un crimen machista. Tampoco pasará a engrosar las listas de violencia de género, que publica puntualmente la Delegación del Gobierno para la Violencia de Género.

«No compartimos ni la decisión ni los argumentos» de la titular del Juzgado de Instrucción número 25 de Madrid, Raquel Robles González, dijo Martín Nájera. Robles habría decidido inhibirse aunque esta orden todavía no ha llegado a la Fiscalía, pero se adelantó ayer en «El País» por información vertida por la letrada que defiende a Ángel Hernández, Olatz Alberdi. Posteriormente, fuentes del Tribunal Superior de Justicia de Madrid confirmaron la decisión de la juez de Instrucción. «Tiene que ser así -precisaron las mismas fuentes a ABC-; es lo habitual y además hay doctrina del Supremo».

En concreto, la sentencia en la que se ha basado la juez de instrucción para derivar su competencia a un juzgado de violencia machista es la del Tribunal Supremo del pasado 20 de diciembre, un acuerdo del pleno que fijó doctrina y unificó criterios en torno a la violencia de género. El fallo, a raíz de una agresión recíproca entre un hombre y una mujer que eran pareja, estableció que, desde entonces, «la intención de dominación o machismo no es un requisito que tenga que probarse en el juicio. El mero hecho de una agresión de un hombre contra una mujer que sea su pareja o expareja ya constituye un acto de violencia machista». Es decir, la doctrina marca que estos juzgados asuman la instrucción de diligencias sobre la muerte de una mujer en el que esté implicado la pareja o expareja pasa a este tipo de órganos, sin valorar la intencionalidad.

Valoración sesgada de la doctrina del Supremo

En una comparecencia este jueves 11 de abril, Martín Nájera sí ha considerado que la titular del Juzgado de Instrucción ha hecho una «valoración sesgada» de las sentencias en las que se ha apoyado para tomar su decisión. Para la fiscal, el caso de María José Carrasco es «diferente» y por ello cree que «habrá que estudiar la interpretación de la norma» y si esta jurisprudencia «es aplicable», porque cabe recordar hay doctrina del Supremo. «Aunque en principio el juzgado que debe instruirlo es el de Violencia sobre la Mujer, creemos que se ha hecho una valoración sesgada de la situación, ya que desde el primer momento concurren circunstancias y elementos que excluyen la violencia de género», ha afirmado Martín Nájera.

Martín Nájera apunta que para que exista violencia machista no basta solo con que se produzca la relación de un hombre y una mujer, sino que ha de existir un contexto de «humillación, dominación» o indicios de maltrato o violencia. Para el Ministerio Público, «la muerte de María José no fue una caso de violencia de género».

Recurso sin espera a que la juez recule

A pesar de que aún no ha sido notificado el auto de inhibición y, por tanto, el Juzgado de Violencia machista sobre el que iba a recaer la causa no ha tomado aún una decisión, la Fiscalía ha acordado presentar este recurso directamente en la Audiencia Provincial. También podría haber ocurrido que el Juzgado de Instrucción revocase su propia decisión y asumiese el caso, pero antes de ese dilema, el Ministerio Público ha decidido no aguardar a que el juez recule y presentar recurso ante la Audiencia.

La defensa de Ángel también recurrirá porque considera que la única intención fue cumplir la voluntad de María José y evitar que sufriera más

Preguntada de forma reiterada por cuál va a ser el recorrido exacto del recurso, Martín Nájera ha afirmado: «Lo estamos valorando, aunque creo que iremos directamente a la Audiencia Provincial».Por el momento, el Juzgado de Violencia sobre la Mujer tendrá que decidir si acepta o rechaza el caso y, en caso de rechazarlo, será la Audiencia Provincial quien decida a quién otorga la competencia.

Por su parte, la defensa de Ángel Hernández también ha anunciado que recurrirá la decisión del juez de pasar el caso a un juzgado de Violencia de Género al entender que está acreditada la intencionalidad de los hechos, como fue cumplir la voluntad de su mujer para evitar que sufriera más por la enfermedad que padecía desde hace treinta años, esclerosis múltiple, ya en su fase terminal.